Cuando todo cayo, cuando el abismo paso por mis ojos el estaba allí igual de imponente que hace siglos, igual de valiente y fiel a sus principios, su capital antes fría golpeada por hambrunas permanecia cálida y protegida bajo su mirada.
Cuando todo cayo, cuando el abismo paso por mis ojos el estaba allí igual de imponente que hace siglos, igual de valiente y fiel a sus principios, su capital antes fría golpeada por hambrunas permanecia cálida y protegida bajo su mirada.