aadonsaurio

desapareció la carta que mi osito me hizo por lo que cerró su cuenta, procedo a llorar. 

Sacrificar

Ando nuevamente aquí.
Répondre

aadonsaurio

osito malhumorado, vuelve. 
Répondre

Sacrificar

Brota tolerables cantidades de joie, recorren mis venas.

Sacrificar

Un velorio acercándose. /Despiadadamente anexado ambas palmas entre sus mechones, enredándose interminablemente, entre ellos se observan haciendo contacto visual e mientras tanto unificó frentes, el cráneo del mayor aproximado por el cuello blanquecino y término con una ráfaga de ósculos. Para trazar un camino desdé aquél lugar hasta llegar sus mejillas y apretujadas quedarían, abrazándose segunda vez, separó del menor e forma con ambos índices una sonrisa para el. 
Répondre

Sacrificar

Proclamó otorgarle besitos entré sus orejas. 
Répondre

Sacrificar

Sencillo quererte, pero dificultoso andar vivo.
Répondre

Sacrificar

Retoño bonito, ojalá se encuentre en buenas condiciones. 

Sacrificar

Psicólogo también.
Répondre

Sacrificar

Doctor capacitado lo tienes en frente de su anatómica. 
Répondre

Sacrificar

Vieron, el sabe, estaré dentro de esta cajita.

Sacrificar

Presiento que me tomarán fácilmente, estoy en peligro.
Répondre

Sacrificar

Deberías colocar tú huella.
Répondre

Sacrificar

Hemos regresado al infernó, digo paraíso si estas tú.

Sacrificar

Cuida de mí órgano latente, prefiero estar soltero que en compañía.
Répondre

Sacrificar

Ah, ¿soy solamente tú propiedad?. 
Répondre

Iacrime

llegué en dificultades técnicas, azucarado nene. cerré mí cuenta así que lo mejor será que no muevas ni un sólo dedo para que vuestra carta se quedé ahí, seguramente desaparecerá en unos cuantos segundos, tranquilo que en unas dos semanas se restaurara puesto que abriré nuevamente la cuenta. 

Iacrime

sin poder dudarlo tú eres el aliento para mí futuro. /envolver su talle antagónico para experimentar tercera vez los dulces aromas fragantes contrarios, terminando qué su nariz olfatea el cuello proporcionando varios toques que sus bermellones hicieron, buscó las expresiones ajenas alguna negatividad no obstante fue lo contrario, con su vista puesta en el semblante ajeno, y sosteniéndolo para sembrar cualquier caricia entre sus falanges da por término despojando su chaqueta entregándosela. 
Répondre

Sacrificar

Soy tú único testigo de que me devore los mofletes. 

Sacrificar

Presumir yo, tengo un varón tan adorable que a cada minuto provoca paros cardiacos, tendrás que pagar las consultas con el cardiólogo. 
Répondre

Sacrificar

Deja ósculos inclusive por mí blanquecino cuello. 
Répondre