alcolizzato_

Todavía pienso en tí.
          	No como antes, es decir, no hay llantos histéricos ni preguntas en pena sobre ¿Que será de tí?, pero todavía pienso en lo que pasó.
          	En qué pudo ser, si tan solo yo hubiera sido.
          	En qué pudo haber sido, si hubieras querido ser.
          	
          	¿Cómo amar, si no es a tí? Me pregunto constantemente en cada intento de, tal vez, está vez, pasar la página. Tal vez, por una vez, dejarte atrás.
          	
          	Pero ¿Como puedo yo, que soy tan poco, dejar de amarte a tí, que eres tanto?
          	Lo pienso y no lo creo. Lo pienso y no lo siento. Tu mismo lo dijiste, que “te rebajé a mi nivel.” 
          	Después de todo, siempre supiste quién era mejor que quién.
          	
          	Y trato de ponerle un nombre nuevo a este amor, un recipiente de afecto y atracción, una capa de pintura a una casa sin columnas, una curita a una herida abierta de cuello a pecho con mi corazón a flor de piel.
          	Un rostro nuevo, un nombre más, transformar toda esta primavera en mis manos en el verano de alguien más, incluso sin corresponder, que los demás no vean mi amor pudrirse en mi pecho, pudrirse en mí, pudrirse por tí.
          	
          	Todavía pienso en tí.
          	Pero más que eso, me pregunto si te gusta vivir así, envenenado, a la mitad.
          	
          	A mí me gusta pensar que sí.
          	
          	Así al menos puedo verte y sentir que nunca fuiste más que yo, es decir, nunca fuiste.
          	Y yo fuí.
          	
          	Eso pienso, cuando pienso sobre tí.

alcolizzato_

Todavía pienso en tí.
          No como antes, es decir, no hay llantos histéricos ni preguntas en pena sobre ¿Que será de tí?, pero todavía pienso en lo que pasó.
          En qué pudo ser, si tan solo yo hubiera sido.
          En qué pudo haber sido, si hubieras querido ser.
          
          ¿Cómo amar, si no es a tí? Me pregunto constantemente en cada intento de, tal vez, está vez, pasar la página. Tal vez, por una vez, dejarte atrás.
          
          Pero ¿Como puedo yo, que soy tan poco, dejar de amarte a tí, que eres tanto?
          Lo pienso y no lo creo. Lo pienso y no lo siento. Tu mismo lo dijiste, que “te rebajé a mi nivel.” 
          Después de todo, siempre supiste quién era mejor que quién.
          
          Y trato de ponerle un nombre nuevo a este amor, un recipiente de afecto y atracción, una capa de pintura a una casa sin columnas, una curita a una herida abierta de cuello a pecho con mi corazón a flor de piel.
          Un rostro nuevo, un nombre más, transformar toda esta primavera en mis manos en el verano de alguien más, incluso sin corresponder, que los demás no vean mi amor pudrirse en mi pecho, pudrirse en mí, pudrirse por tí.
          
          Todavía pienso en tí.
          Pero más que eso, me pregunto si te gusta vivir así, envenenado, a la mitad.
          
          A mí me gusta pensar que sí.
          
          Así al menos puedo verte y sentir que nunca fuiste más que yo, es decir, nunca fuiste.
          Y yo fuí.
          
          Eso pienso, cuando pienso sobre tí.

alcolizzato_

Soy como soy pq tengo tres años escribiendo el mismo puto fanfic

MiloMlks

@ alcolizzato_  ya cancela eso bella
Reply

Havokgon

@alcolizzato_ Te compadezco, voy para los cuatro años y ninguna de mis historias esta terminada ༎ຶ⁠‿⁠༎ຶ
Reply

La_Rata_Que_Llora

@ alcolizzato_  que van a saber ustedes de lealtad si yo he vivido aferrada a que lo acabe (acabalo porfa)
Reply

alcolizzato_

Llanto de madrugada.
          Me despierto, pálida, sin pulso. Es lo primero que escucho — un llanto, lejano, infantil, familiar. Pierdo el aire.
          Es un llanto desesperado, alterado, violento. Siento la vista borrosa, la sangre fría, lo imagino todo. Las manos, los gritos. Me agito, pero no me quito. No me muevo, ni siquiera parpadeo. Y lo siento.
          
          Las manos, sus manos, su voz, su rostro. La misma luz cálida que ví que cegaba mi recuerdo y desentendia mi cerebro. Recuerdos borrosos, en un llanto que , por una vez, no viene de mi, pero me afecta como si cada grito viniera de aquí.
          Lo siento venir.
          No me muevo, no me atrevo, temo. ¿A qué temo? Me pregunto mientras mi corazón se quiebra, mis pulmones se cierran, el palpitar me aterra. 
          
          Y escucho su voz.
          ¿Era esa su voz? Ya no la recuerdo, pero por un momento la siento. Se escucha silencio.
          Apenas abro los ojos él ya no está. Y el llanto ya acabó.
          
          Pudo haber sido una pesadilla. Me digo. Porque otros no pasaron por lo que yo. 
          Me avergüenzo, al pensar, en que mi mente fué al lugar conocido tan pronto lo oyó, me incomoda la idea, me hace querer rascar limpia mi piel, morderme la boca y arrepentirme de lo que casi digo, lo que casi pienso. Lo que pensé.
          Me repela la idea de ver el mundo con esos ojos rotos.
          
          Y sin embargo no queda más que llorar. De nuevo, yo.
          Porque por un momento ambos lo volvieron a sentir, mi cuerpo, mi vida. En sus manos.
          
          Ambos la arrebataron de mí.
          O tal vez ya me desmoroné.

alcolizzato_

Hoy te ví y me ardió la sangre.
          
          No de pasión, ni de nostalgia, de rabia. 
          Hoy te ví, y que rabia me diste.
          Usando mi suéter, que me pertenecía, usando la joyería que te regalé, los mismos aretes, las mismas cadenas, la misma camisa, la misma sonrisa de dientes blancos y encía que muestra.
          
          El mismo amor.
          
          Hoy te ví, usando lo que te dí, todo lo que yo te dí, usando mi amor como disfraz, amor que humillaste, que masticaste, que consumiste y devoraste,
           hasta los huesos, ni la sobra dejaste
          Amor que luego, satisfecho, negaste disfrutar, criticaste el sabor, el sabor del alma.
          Tiraste los huesos, te comiste hasta los cueros, de mi amor, de mi piel, de mi vida, de mí 
          
          Quítate el disfraz. Que nadie te lo compra.
          Y deja de comer mientras niegas tener hambre, que ya no queda nada en este plato.

alcolizzato_

Podría haberlo intentado está noche, tal vez ayer, incluso, podría intentarlo mañana.
          Y sin embargo, aquellas cosas inconclusas, jamás verán el final sin mí. O tal vez, tampoco lo verían conmigo aquí.
          
          Es una sensación extraña. Querer morir tanto, y añorar tanto el aferrarse aquí, crear, aunque vergonzoso y torpe, algo que llamar mío. Una parte de mi alma, que , en algún concepto, jamás será más que la sangre en mis venas y los latidos de mi corazón, un balance que me hace bailar en el borde de la muerte y la vida, un deseo, tal vez ignorante y torpe, de ... Vivir.
          
          Vivir para que alguien, tan solo una persona, lea de mí. Y vean, tal vez en confusión, más allá del peso muerto de mi cuerpo. Y vean, tal vez, lo que pudo ser, sin lo que me envenena, sin los intentos de aplacar el dolor, sin el alcohol, o las drogas, o el desprecio. 
          Y vean, tal vez, lo que realmente soy, y fui, o seré.
          
          Y vean...

alcolizzato_

Y dicen que no puedes morir de amor, pero de amor moriste, una tumba y una piedra a tu nombre lo dicen, y te despediste, buscando tal vez en el desquite, un consuelo - consuelo que él jamás te hubiera querido dar. Porque en tu tumba, el siempre hubiera elegido pisar. Porque tú muerte tiene causa y esa causa nombre y apellido, un asesino con rostro conocido. Jamás lo hubieses suponido.
          
          Cada lágrima, cada jadeo, cada que tu corazón amenazó con salirse y pudrirse fuera de tu cuerpo, como sentías que se podría por dentro (y por dentro, que porque, contaminaba tu alma), porque moriste y moriste frente a todos, un cadáver entre cuerpos que en secreto no son de habita, santa carne indigna, el veneno de la vida, corre por tus venas como sangre viva, pero sin un corazón que palpita.
          
          Y justo cuando pensaste que todo había terminado, algo cambió. Porque llegaste al infierno y encontraste la salida, porque viste como la carne no caía, no se descomponía entre dedos en agonía, la muerte (santa bendita) no te perseguía, la fantasía acabó. No moriste, solo renaciste. Sobreviviste, aunque así no lo quisiste.

seviche003

Actualizaras algún día ?
          

seviche003

@ seviche003  gracias por lo amenos responder dnnd
Reply

MiloMlks

@ seviche003  nop
Reply