“No nos toca dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que esté en nuestras manos para el socorro de aquellos años en los que estamos colocados, arrancando el mal de los campos que conocemos, para que quienes vivan después tengan tierra limpia para sembrar.”
Si alguien ubica la referencia sin buscarla, bienvenido/a sea. Caso contrario, en unos días la escribo en comentarios. Para mí, es una frase por demás elocuente, y que tanto profesional como personalmente me resulta profunda (y finalmente encontré cómo dice la versión en español, en vez de arriesgar una traducción propia, jaja).
De vuelta en casa, extraña en casa, me siento otra vez a escribir, que después de lidiar con las mareas del mundo toca cultivar el propio campo, y se comienza pequeño.
¿Por mi parte? Mi plan ahora es pacífico. Tengo una lista de lectura entera en la que avanzar, y un intenso deseo de recorrer mentalmente tierras extrañas. Algo para escribir, también. Tal vez conserve esta publicación mía, en lugar de borrarla como las anteriores. Pasaron cosas, y un marcapáginas nunca viene mal.
Mientras tanto, espero que quien lea esto tenga momentos muy bonitos y productivos en su día a día. Les dejo mi más cálido saludo. ^^