Primeramente, los felinos son totalmente encantadores, por lo que mi respuesta consiste en una afirmación definitiva.
En cuanto a vuestra nombradía, es totalmente encantadora, me recuerda a una amistad que conocí hace tiempo y perdí contacto.
En fin, permíteme presentarme; Hedone es mi epígrafe, pero eres libre de colocarme el mote de tu agrado, cielo.