no te seguía y tus mensajes se me perdieron por un momento. juro que estaba al borde de un ataque de ira, y entonces te encontré otra vez. uf. tesoro, ¿podemos hablar por dm? no quiero que me pase una mierda similar de nuevo por colgarme.
¿recibir pellizcos? oh, no, eso suena aterrador. ¿y si en vez de pellizcarme, te acomodas entre mis brazos y dejas que me encargue de aliviar todo ese doloroso agotamiento?
se me había perdido nuestra conversación en mi tablero y juro que estaba a punto de lanzarle puños a la pared. ¿por qué estás agotado, dulzura? espero que puedas descansar pronto.