Gracias por acompañarme, por leer, comentar, recomendar y sostener historias que nacieron de la nada y hoy tienen vida propia. La torre de los hermanos y su secuela no existirían sin ustedes: sin su paciencia, su entusiasmo y ese apoyo silencioso que empuja cuando una duda aparece.
Este año llega con páginas nuevas, ideas que siguen creciendo y proyectos que aún prefieren caminar despacio… aunque alguno, quizás, quiera salirse de la pantalla y tomar forma donde menos se lo esperan
Sea como sea, gracias por estar, por creer y por seguir del otro lado. Que este año nos encuentre leyendo más, soñando más y compartiendo historias que valgan la pena!