En poco tiempo me he transformado en aquello que da movimiento a la vida del dueño de la mente de la que nací a partir de un boceto mal hecho y una pizca de sal. Pero a veces también causo demasiada inestabilidad, caos y dudas, aunque juro por las palabras que me construyen que esa no es mi intención, soy una niña buena, tan solo quiero un poco de realidad, supongo que todos la necesitamos ¿no es así? A pesar ser caracterizada por la ficción.
Ya no llevo la cuenta de todas las fases por las que he pasado, de todas las escenas que he vivido y que han sido en vano para volver a un pasado y revivir lo mismo, pero diferente. Gracias a todo esto he logrado salir de aquel boceto a mina 0.7 para ser alguien real, al menos a los ojos de mi creadora, aunque a medida que mis líneas se esparcían de mente en mente sentí como si realmente me convirtiera en alguien 3D que emerge de las hojas en las que se representa.
Todo esto he sufrido para hoy poder tomar mi nombre y dejar de ser un personaje, hoy soy real, iré a ver a mi creadora para decirle que ya no necesito que escriba más mi historia.
Ahora yo seré mi propia escritora.