En general, pensar en Panic! At The Disco y mi historia con la banda me hace sentir muchísimos cosas a la vez desde hace como 5 años. O sea, me encanta, amo la música, quiero mucho a Brendon y todo pero en algún punto siempre regreso emocionalmente al odio que se desató en la funa de 2020.
Si disfruto un vídeo de los fans, seguro un comentario de algún hater me lo va a arruinar. Si escucho mucho las canciones, me acuerdo de que ya no están y es muy probable que nunca vuelva a haber nueva música. Si me da risa un meme del fandom seguro recuerdo que alguien ya lo compartió con una leyenda sobre porqué Brendon es malo y deberíamos olvidarlo.
Hoy es lo mismo, pero multiplicado por 10. Saber que va a habar contenido y un show nuevo me llena de alegría y emoción, literal cuento las horas. Pero, esta maldita bilateralidad me recuerda que lo más probable es que nunca lo viva, que nunca vea ese show en vivo.
Me quiero arrancar el cerebro, se los juro.
Cómo desearía que nada de la funa hubiera pasado para que el odio no me hubiera arruinado una de las cosas que más quería, pars que Panic! no se hubiera ido. Por otro lado, mi pensamiento crítico me dice que Brendon cometió errores y la forma en la que me siento es mi culpa, porque lo idealicé durante mucho tiempo y ver que no era el perfecto ejemplo a seguir que siempre pensé me rompió.