¿Soy feliz? Sí, cada que veo al kuma con la sammie jugar juntos, despreocupados de lo que los rodea me siento feliz, en mi pecho siento una calidez grandiosa, una felicidad que pocas veces siento.
También cuando cosas pequeñas me suelen sacar carcajadas o risas que desconozco de mi, cuando leo y me centro firmemente en la lectura, no en lo que me rodea.
Cuando lo paso junto a mi sobrina o mis dos amigos que suelo ver poco, cuando veo algún post tonto de facebook o algún video de perritos en Instagram.
Yo tomo esos pequeños momentos de felicidad como algo momentáneo qué pasa solo una vez en mi maldita vida, pero que me llena en una sola semana o mes porque pocas veces suelo sentir esa calidez en mi pecho.