drwatson_grnd

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Holmes_grnd

La lluvia victoriana resonaba contra el adoquín de Baker Street con un compás denso y familiar. Bajo la solapa de un abrigo raído y tras una espesa barba postiza, observó desde la acera la fachada del número 221B. Habían transcurrido tres largos años desde su repentina desapareción, un exilio autoimpuesto entre las sombras de Europa y Oriente donde el peligro constante jamás logró sofocar su espíritu de pelea contaste ante semejante peligro, son embargo, siempre resguardaba el deseo imperioso de volver a la única mente que le brindaba verdadero anclaje.
          
          Había llegado el momento. Su plan contra los remanentes de la red de Moriarty finalmente se lo permitía, con todos los cabos sueltos terminados, era momento. El disfraz de  anciano era la puesta en escena perfecta, pues convertía el teatro y su actuación en su mejor herramienta.
          
          Al cruzar el umbral y convencer a la señora Hudson de que se trataba de un coleccionista de libros antiguos, consiguió ingresar al lugar, nada había cambiado demasiado, subió los diecisiete escalones inolvidables, siente como su pulso se aceleró levemente, una reacción física que su intelecto apenas consintió. El aroma a tabaco, papel antiguo y la inconfundible fragancia de té que impregnaba el piso lo recibió, se siente como un abrazo del pasado.
          
          Al atravesar la puerta, escanea la estancia en una fracción de segundo, posándose finalmente en la figura de John Watson. Observó la curva de sus hombros, el pliegue de cansancio en su rostro . Finalmente su más leal compañero, amigo y...
          
          ━━ Disculpe la intromisión, usted debe ser el doctor Watson... ━━ se supone que ahora lucia como un anciano coleccionista de libros raros, encorvado, envuelto en un abrigo raído, portando bajo el brazo un par de volúmenes en encuadernación ajada ━━ Su ama de llaves muy amablemente me dijo que tenía un estante de libros interesantes que con la ausencia del dueño, su utilidad recae en alguien como yo, ahora dígame, cuánto pediría bpor todos esas viejos libros? 

drwatson_grnd

deseos más egoístas habían sido cumplidos, el que estuviera vivo de verdad, era una maldita reina del drama y había dado su golpe final al aparecer así... Como si hubiera ido de investigacion por varios días. Lo miró un poco más por no creer que era un espectro o ya un deseo enfermizo de su mente ante la pérdida... Pero era él, sus ojos grises, sus pómulos marcados y esa sonrisa socarrona llena de orgullo. ──Holmes... ¿Cómo...?.── no pudo articular ninguna palabra al respecto, estaba sumamente sorprendido y solo pudo acertar en avanzar hacia el otro y abrazarlo, juraba por la reina que podría morir en ese instante, era un alor humano, real, sentía su corazón latir y su pecho subir y bajar con calma, estaba sumamente conmocionado... No podría asumir que tan vivo estaba. ──Es... La decisión más egoísta que pudiste haber tomado, Holmes... Fue... Exageradamente vil de su parte.── confesó en un susurro sin moverse, sabía que su íntimo amigo no era efusivo, era de un contacto físico concreto y rara vez lo aceptaba ya que le resultaba desagradable, pero por su parte el otro parecía hasta encantado ante el más mínimo roce de sus manos. 
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drwatson_grnd

encomendado ya que no lo habían catalogado como un homicidio. Ahora extrañaba cada una de esas discusiones, o el mero hecho de que cuando la luna se alzaba en el cielo estrellado y su amable ama de llaves se iba a descansar ambos podían gozar de una intimidad de caballeros en donde su merca presencia o el agarre de sus manos mientras veía como el fuego de la estufa se extinguia levemente. Su muestra de amor y afecto al detective consultor tras su fallecimiento se había manifestado en mantener todo tal y como había quedado la última vez y eso le daba un nivel de nostalgia que hasta el hombre más duro derramaria unas lágrimas, por eso estaba negado a ceder aquellos recuerdos que de manera egoísta mantenían vivo a Holmes, pensando que en algún momento lo iba a oír disparar contra la pared e clamando lo aburrido que estaba.
            
            Mas sintió su corazón acelerar, dar un brinco de taquicardia al oír aquellas palabras que solo la persona que más amaba en el mundo era digna de pronunciar, era su voz... Era su maldito acto teatral exagerado que tanto amaba montar y presumir de su ingenio y superioridad intelectual. Se giró para verle despojarse de todo material que le ayudara a camuflar su verdadera identidad, era él, aquel porte erguido, elegante, fuerte y firme, podría reconocerlo hasta en la mismísima oscuridad, sus ojos se llenaron de lágrimas al ver que sus 
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drwatson_grnd

@Holmes_grnd 
            
            Había sido calamitoso, el declive que tuvo su vida tras la muerte del detective, el volver a una monotonía qué en la guerra había rogado por obtener y al hacerlo no sintió el mismo placer... Pero el detective se lo devolvió, el dolor en su pierna había desvanecido y era su leal compañero, lo defendía a capa y escudo pese a que muchas veces parecía que estaba tratando con un niño pequeño lleno de berrinches o una verdadera reina del drama. Toda esa tensión había vuelto, se extendía desde sus hombros hasta su pierna afectada qué extendía un dolor por todo su nervio que lo dejaba postrado en un sillón, pero la necesidad de sentir la emoción de la ultima aventura, el recuerdo de aquella travesía y la imagen precisa de la ultima mirada qué recibió, era la última caricia al alma que su afligido corazón recibió lleno de dolor absoluto.
            
            Las discusiones y el compañerismo, caminar del brazo por las calles victoriana mientras se detenía por el periódico de la mañana que a holmes no le interesaba o ya lo había leído por adelantado pero se tomaba la molestia de esperarlo y preguntar por algo interesante, pese a ya saberlo todo de antemano. O aquella discusión interminable de aquella vez que tenia en la sala más de siete volúmenes de una flor exótica y que según el detective podría explicar la muerte de un hombre aristocrata del cual su caso se le había sido 
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