⋆⠀jêrome⠀ ──/sonríe por el halago, acomodando su corbata con algo de orgullo, como siempre, esas palabras dulces que consentían a sus oídos eran bien recibidas, tal vez en exceso, pero nunca eran suficientes para su ego. ¿eso cree? muchísimas gracias, trato de hacer lo mejor por la empresa y mis empleados. /un mentiroso de pies a cabeza, cuando sus ausencias en el trabajo y su despotismo para dejarle a otros su papeleo eran evidencia de ello. de cómo había sido criado para ser negligente y estar acostumbrado a que otros siempre hagan todo por él, mientras Jêrome sólo se dedicaba a una cosa: disfrutar. Tan ensimismado encontrábase en su propia persona que es incapaz de ver los pensamientos verdaderos de la fémina, los pequeños gestos que la delataban o miradas que admitían más que mil palabras, no tenía tiempo para prestarle atención, a menos que sea superficial. Bueno, entonces.. ¿hm? /a punto de retirarse, se ve sorprendido por el gesto femenino, observando aquella mano con las cejas alzadas. Ladea la cabeza. Mh.. bueno, /mira a su alrededor, por el momento, no parecía haber una "oferta" mejor para él, carraspeando y terminando por asentir. Claro, suena estupendo. /acepta finalmente, aceptando su mano, para llevarla a la pista de baile con él.
Allí, con suavidad, coloca ambas palmas en su cintura, presionando ligeramente sus cuerpos mientras bailaban al ritmo de la música. Claro, ahora lo entendía, esa mujer estaba actuando tan extraño porque estaba enamorada de él. Hah, ¿quién lo diría? ¿Suele bailar seguido, señorita sofía? /cuestiona, cerca de su oído.