fawwning

 (⁠~⁠_⁠~⁠メ⁠)    hands off, gabriela.

fawwning

⠀⠀⠀⠀⠀¿Me matarias si te dejo justo aquí, sin terminar? — bromeó ante la insistencia contraría, aunque con la voz un poco temblorosa al sentir su climax ya cerca. — aunque por esta oportunidad.. te haré caso.
          
            las estocadas comenzaban a ser más desprolijas, pero a su vez mucho más rápidas y fuertes. para poder estimular aún más al menor,  la mano que yacia en el miembro ajeno volvió a su trabajo, yendo más rápido y apretando solo un poco, mientras que la mano libre comenzaba nuevamente a juguetear con los pezones del contrario. — Te ves tan hermoso de esta forma que siento que podría correrme de tan solo verte. — casi ronroneó en el odio del chico, usando un tono meloso pero seductor a su vez.  — hmh.. — jadeo bajito al sentir su miembro contraerse y luego hincharse,  liberando su escencia dentro del chico.  —  y ahora estas tan relleno de mí. — besó reiteradas veces el rostro ajeno para después salir del interior ajeno. — quizás debería fotografiarte y ponerte en mi cuarto. —  mencionó casi adormecido por los efectos del climax, cansado.  — alguien va a tener que limpiar este desastre.. — 
          
          ; me había olvidado JAJAJ PERDON
          ⠀⠀⠀⠀⠀@ultradeductio_n  .☆

fawwning

⠀⠀⠀⠀⠀tan desesperado, cachorrito. —  rió un poco entre besos, comenzando a marcar un ritmo más rápido en las estocadas, cuidando siempre rozar aquel punto que hacía jadear tanto al menor.  — Siempre te haré sentir así.. así que quédate conmigo. —  tomó el miembro del menor para comenzar a estimularle aquella área, subiendo y bajando al mismo ritmo que sus estocadas. — pero si no lo haces, juro que convertiré la devoción que ahora sientes en cicatrices. — mencionó antes de apretar la glande ajena, sonriendo inocentemente a pesar de la obsena situación en la que ambos estaban.
          
          — Realmente me gustas tanto, hiroshi. —  salió completamente del chico para volver a entrar rápidamente,  sintiendo como ambos cuerpos chocaban y como los estimulantes sonidos resonaban por toda la sala.  La mano que aún yacia sobre el miembro del menor bajó la intensidad, dejando solo algunos roces leves en este. — Ruega por más, bebé. —
          
          ; 24 horas después pero igual lo mandé JAJAJ 
          ⠀⠀⠀⠀⠀@ultradeductio_n  .☆

fawwning

⠀⠀⠀⠀⠀
          — Hiroshi... permite que ese gemido salga, no hay nadie más que nosotros.  —ordenó, apretando la mandíbula del joven para obligarlo a mirarle— Quiero sentir cómo rompes por dentro cada vez que te poseo, ver como tu inteligencia se desvanece y solo quede mi nombre en tu alma. —   murmuró cerca de su oído antes de quitar ambos dígitos de la entrada ajena.  — ¿No te sientes un poco solo ahora que no tienes nada dentro, uhm?  —  empujó levemente el cuerpo del contrario, dejándolo recostado sobre el escritorio, aprovecho para quitar sus propias prendas inferiores rápidamente,  para luego posicionarse encima del menor sin llegar a aplastarlo.  
          
            sin vergüenza alguna, rozó su miembro en la entrada ajena ya dilatada. — ¿Sientes eso, eh? Con esto voy a joderte. — sin más, su cadera embistió contra la ajena, un movimiento brutal que arrancó un gruñido del azabache. El olor a deseo y sumisión era tan denso que asfixiaba. Besó con deseo la boca contraria, jugueteando con la lengua contraria en algunas ocasiones. por otro lado, las primeras embestidas no se hicieron esperar, yendo lento, pero lo más profundo que era posible recorriendo cada parte del canal del menor,  nuevamente buscando el punto dulce ajeno.  — ¿Se siente bien, Hiroshi? ¿Como se siente pertenecerme completamente, uhm? —
          
          ; yafue 
          ⠀⠀⠀⠀⠀@ultradeductio_n  .☆

fawwning

⠀⠀⠀⠀⠀es un poco difícil ser gentil viéndote en este estado, bonito. — suavizó su tono, saber que nunca había estado antes con alguien le hizo tranquilizarse un poco. Terminó de quitar la ropa ajena,  dejando el cuerpo del chico completamente desnudo, a su total merced. —    Pero está bien, solo por qué eres tú. —  besó la nariz contraria, para luego tomar el mentón del mismo y abrir la boca de este, introduciendo dos de sus dedos en la cavidad bucal del menor. — lamelos bien si no quieres que duela, hiroshi.  —
          
          terminado ello, subió las piernas ajenas hasta sus hombros, dejandole libre paso hacia la entrada del chico,  aprovechando para introducir su dedo medio en esta, sin un poquito de delicadeza. — Si puedes con uno, puedes con otro más.. — introdujo un segundo dedo en la entrada de este, llegando hasta el nudillo. Exploró el interior de este,  abriendo ambos dedos como si de tijeras se tratasen,  flectó sus dedos buscando un punto sensible y simuló embestidas con sus dedos, esperando que pudiese ayudarlo a dilatar un poco. — Tan bonito que te ves esperando por mí. — 
          
          ;  si fuese por el lyev ya se lo hubiese cogido de una sola sentada, pero cmo igual lo kiere no lo hace (⁠ ̄⁠ヘ⁠ ̄⁠;⁠) yapero, podemos hablar de q lyev aún tiene TODA su ropa?? AJJAJA 
          ⠀⠀⠀⠀⠀@ultradeductio_n  .☆

fawwning

⠀⠀⠀⠀⠀Los lloriqueos del menor solo hicieron que el azabache terminara de convencerse de lo que estaba apunto de hacer, ya no había vuelta atrás.  Se separó del menor y tomó las manos del mismo, aprisionandolas. —Quieto. No muevas las manos — ordenó con voz baja, firme—  Quiero que aprendas a quedarte donde te dejo. —  Volvió a mirarlo desde arriba, dominando el espacio, el ritmo, la respiración. La expresión de lyev era la de alguien que no estaba pidiendo consentimiento. Estaba tomando lo que le pertenecía.
          
          —Voy a devorarte despacio. No porque no pueda hacerlo rápido… sino porque me gusta verte rendirte, centímetro a centímetro.— Le sostuvo el rostro de nuevo con una mano, su pulgar pasando con brusca ternura por las mejillas enrojecidas del menor. Lo miró fijamente. — Pero quizás.. pueda ayudarte un poco.  —   ambas manos dejaron el trabajo que yacian anteriormente, para bajar hasta las caderas del chico, tomando propiedad de las mismas para luego desabrochar la prenda inferior del ajeno. — si sueltas un poco tus piernas podría ayudar a quitarte esto y darte lo que deseas, cachorrito. —   dijo. — ¿Prefieres que te tome de una vez por todas? — cuestionó. — ¿O quizás debería de ser un poco más gentil contigo? 
          
          ; te juro que dentro de todo el lyev si quiere a tu hijo JAJAJA 
          ⠀⠀⠀⠀⠀@ultradeductio_n  .☆

fawwning

⠀⠀⠀⠀⠀Las palabras del contrario lo atravesaron como un disparo directo al corazón… y al instinto. Lo miró en silencio solo un segundo. Uno cargado de demasiadas cosas; deseo, control, hambre, y algo aún más oscuro. Algo que ni siquiera él estaba dispuesto a nombrar. Su respiración se volvió más densa. Sus pupilas dilatadas. Y la sonrisa que se curvó en sus labios no tenía nada de inocente.
          
          —Dios, Hiroshi… —su voz fue un ronroneo bajo, casi grave, apenas controlado—. ¿Tienes idea de lo que haces cuando dices eso? — No esperó respuesta. No la necesitaba. Con las piernas del otro aún enredadas en su cintura, el azabache se empujó más contra él, obligando a sus caderas a chocar con firmeza, dejando claro dónde y cómo lo tenía atrapado.  — Me encantas así. —susurró contra sus labios—. Sabiendo que ya no tienes a dónde ir. — 
          
          Miró de reojo el desastre hecho por si mismo en el cuello y clavículas del contrario, complacido. —Voy a dejarte tan marcado que cada vez que te mires en el espejo vas a recordarme. Vas a recordar a quién le perteneces. —    Quitó la gabardina y el resto de ropa superior del chico, dejándole paso completo hacia la desnudes del menor. No perdió tiempo para agacharse un poco y comenzar a jugar con los pezones del menor,  chupando, mordiendo y jalandolos con sus dientes. — Lindo, Tan lindo. —  Murmuró.
          
          ; ME RENDÍ ASIQ LO MANDO SSI NOMAS, q sea lo q diosito kiera más adelante (⁠~⁠_⁠~⁠メ⁠)
          ⠀⠀⠀⠀⠀@ultradeductio_n  .☆

fawwning

Se detuvo apenas un segundo para ver su rostro, para grabar el temblor, el nerviosismo, esa mezcla de deseo y sumisión. — Mírame — ordenó en voz baja, tomando su mandíbula con una mano—  No apartes la mirada de mí mientras lo hago. Quiero ver cada expresión, cada suspiro. Quiero que entiendas que ya no hay vuelta atrás. Que ahora eres mío hasta lo más profundo. — Con un movimiento más brusco, abrió un poco más las piernas de Hiroshi con su rodilla y se posicionó completamente entre ellas, su cuerpo cubriéndolo, envolviéndolo como una tormenta.
          
          —No me vuelvas a hacer dudar de ti, Hiroshi… o lo que hoy es deseo, mañana será castigo.  — Se inclinó hasta su cuello, dejándole una mordida marcada, húmeda, sin pedir permiso. Luego otra, más abajo. Y otra. No buscaba complacerlo, Estaba marcándolo. — Di que eres mío, ahora. — Su voz ya no tenía paciencia, solo el deseo contenido al borde de romperse. Su mano sobre su muslo comenzó a subir con más decisión, mientras sus labios regresaban al oído del chico,  soplando apenas, como una amenaza dulce. —Dímelo, o te lo voy a sacar de otra forma.
          
          Y ahí se quedó, el cuerpo encima del suyo, el escritorio crujiendo bajo su peso, las manos posesivas, los ojos encendidos de lujuria, y la sombra de algo más peligroso detrás del deseo, el hambre de un amor que no sabía amar sin destruir.
          
          ; OTRA VEZ LO TUVE Q MANDAR EN DOS OARTES
          ⠀⠀⠀⠀⠀@ultradeductio_n  .☆

fawwning

⠀⠀⠀⠀⠀Las palabras del menor  « me quedaré quieto como tú me pidas » fueron como un encendedor cayendo sobre gasolina,  lo miró en silencio por un segundo, solo uno, el suficiente para que su sonrisa se volviera apenas visible, peligrosa. Su mirada descendió por su cuerpo sentado sobre el escritorio, notando cómo temblaba levemente bajo sus órdenes, bajo su toque, perfecto. —Así me gusta verte... rendido, obediente, temblando por mí. —murmuró con voz ronca, una nota oscura vibrando en su garganta.
          
          De inmediato se inclinó hacia él y lo besó otra vez, esta vez más profundo, más exigente, con los dientes marcando su inferior sin sutileza. Sus manos ya no dudaban, una lo sostuvo de la nuca mientras la otra se deslizó por el costado de su torso, lenta pero firme, hasta aferrarse de su cadera con intensidad. Lo atrajo hacia el borde del escritorio, haciendo que sus cuerpos encajaran aún más, que sus caderas se rozaran sin barrera posible. —  ¿Sientes eso, Hiroshi? — susurró entre besos entrecortados, apenas dejando espacio entre sus labios—  Esto es lo que provocas cuando te rindes a mí.  Bajó una de sus manos hasta uno de sus muslos, acariciando el borde interior con los dedos apenas curvados, haciendo presión justa para que se sintiera. Su respiración se mezclaba con la del menor, pesada, entrecortada, como si el mismo aire entre ellos ardiera.

fawwning

—  Tú harías todo por mí, ¿no? — repitió como si saboreara cada palabra, inclinándose hasta que su aliento volvió a calentar el cuello del menor— Entonces déjame ver hasta dónde llega ese todo. — Pasó la yema de sus dedos por el pecho de Hiroshi, lento, trazando una línea invisible como si marcara territorio. Lo observaba desde arriba, con esa mirada intensa que parecía consumirlo todo sin pestañear. Estaba tan cerca que podía sentir la tensión en los muslos del otro, podía notar cómo aguantaba la respiración, esperando. —  Me gusta cuando te rindes así.  — su voz descendió a un susurro, grave y suave, como una promesa y una amenaza a la vez— No necesito que me prometas, Solo quiero que me obedezcas. — Le tomó del mentón, levantándole el rostro suavemente, y lo besó otra vez, pero esta vez más lento. Profundo. Como si sellara un pacto. Como si le estuviera quitando algo que ya le pertenecía por derecho. Cuando se separó, dejó sus labios apenas rozando los del menor. —No me interesa lo que descubras, Hiroshi, no quiero información. Te quiero a tí, entero, roto, tan obediente. — Su mano bajó a su garganta, no apretando, solo descansando ahí, como una promesa muda—. Y si me vuelves a hacer dudar de eso… no voy a perderte, Voy a encadenarte de formas que ni imaginas. — Sus ojos brillaban con una intensidad peligrosa, oscura, como si realmente fuera capaz de hacerlo.
          
          —Ahora quédate quieto. Aún no he terminado contigo.— Y entonces lo miró como un rey observando su ofrenda, deseando devorarla lentamente. Porque el no amaba con ternura. Amaba con todo el peso de su alma enferma.
          
          ; POR LA CHUCHAAA 
          ⠀⠀⠀⠀⠀@ultradeductio_n  .☆

fawwning

⠀⠀⠀⠀⠀El pelinegro observó cada reacción con una atención enfermiza. Sentía las manos del ajeno apretando su ropa como si se estuviera sosteniendo de él para no derrumbarse. Le encantaba, le provocaba. El leve temblor, la voz quebrada… Todo.  Cuando lo escuchó murmurar “lo que tú digas, Lyev”, una sonrisa apenas torcida se dibujó en su rostro. Ya no había rabia, no exactamente. Había algo más peligroso, un dominio satisfecho. —  Eso es lo que quería escuchar. —susurró, inclinándose apenas hacia él. Sus dedos regresaron al rostro ajeno, esta vez más suaves, más lentos,  pero igual de invasivos. Lo acarició como si lo moldeara, como si fuera suyo en cuerpo y alma; Y lo era.