-Yo te gusto.
-Me encantas, Hopper- me corrigió con una sonrisa triste.
-Pero la amas a ella.
Se quedo totalmente callado, sin decir una respuesta.
Y entonces lo supe, un silencio dice más que mil palabras.
Y él con su silencio me estaba diciendo que la amaba y elegía a ella.
Nunca se trató de él y yo.
Si no de lo que ella le hacía sentir e intentaba olvidar conmigo.