Akira llevaba una sonrisa cuando Fukase dió una respuesta positiva según él, no fué sino hasta que el menor prácticamente salió corriendo que el muchacho borró su sonrisa, mirando hacia donde se fué y procesando lo que pasó.
Cuando lo asimiló, el de hebras carmesí se llevó sus manos a los costados de su cabeza con un aura deprimente rodeandole.
— Lo.. Lo perdí???! Lo perdí en tan sólo minutos! —sin desanimarse mucho, corrió en dirección al exterior y se puso a buscar por los pasillos al niño por un buen rato, hasta que comenzaba a invadirle la ansiedad y cada vez la idea de encontrarlo se hacía más lejana, lo cual hacía peor su situación actual.