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⠀⠀⎯⎯ ⟋que en sí misma nada poseyera, hollada por la reiteración de los baldones que infligíanle, la clemencia torcida transparentaba sólo en la pasividad de sus sentidos, los cuales todo captábanlo y nada traducían; quedaba, pues, la carne, prendida en la confluencia del ámbito tangible con el espectro intangible, y allí, perservaba rígida, obedienta, casi inerme, mientras el pestañeo { secuencia de cierres y aperturas que urdía, á desgana, un tapiz del vislumbre sobre sus irises } acompasábase al soplo viciado que colmaba los aires, agravando el mareo y embotando las extremidades en quietud morbida. y así, en aquel vaivén de signos apenas apreciables, delataba un ser deshecho, perceptible y á la par remoto, inasible para sí mismo.
el yelmo glacial que segregábala del orbe cedió, pues la obstinada fijación sobre él encendióle un impulso insólito, harto cohibido, que, atravesando espinazo y nervaduras, tensó el hiato entre vigil y observado; allegóse por sus espaldas, rehusando allanarle el frente; y sólo entonces, al tenderle auxilio por detrás, las rodillas doblegáronse con exactitud sustraída, hundiéndose en un descenso regido por fueros ajenos, mientras la articulación de talle y caderas plegábase en inflexiones desposeídas de autonomía. no primero alzáronse, sino que, vencido el titubeo de sus nervios, derivaron sus manos hacia Yami; y si bien tremosas, no por ello dejaron de ceñirse al cálculo de una mesura acerba, tramadas con la única intención de reclinarlo sobre la hierba sin violencia, de amortiguar el desplome en virtud de un cuerpo cuya conciencia, distante y circunspecta, escindíase en prismas de despersonalización: ora febril, ora constreñida, ora rendida á desmayos.
y cuanto quiebro, cuanto latido descarriado en él surgía, repercutíale en ajenidad insondable.