querido dante,
ayer se fue con vos una gran parte de mí. Sinceramente jamás me voy a arrepentir de haberte amado tanto, ya que, al amarte me devolviste la versión de mi misma que tanto estuve buscando. Pero si hubiera sabido que cuando te fueras eso lo ibas a llenar con un vacío, tal vez hubiera cuidado más mi corazón. Intenté salvarte a vos mismo, pero alguien que no quiere ser salvado está destinado a hundirse en su propia tristeza y esconderse en sus propios muros. Hoy me toca aceptar, con todo el dolor de mi alma, que mi amor no era suficiente para curarte, sino un reflejo de lo que yo tenía para dar. Me quedo con la luz que descubrí en mí gracias a vos, pero te dejo ir con tus sombras. Elijo recoger los pedazos de mi corazón y empezar a sanarlo, porque entendí que la única persona a la que verdaderamente me toca salvar, es a mí misma. Me pude dar cuenta que si puedo amar a alguien pero al mismo tiempo ya no voy a poder hacerlo cómo te amé a vos. Intenté salvar lo nuestro pero no podía levantar el peso si la otra parte lo estaba saboteando. La tristeza y todas las lágrimas que derramé espero que puedas sentirlas, y que mi amor te haya dejado algo lindo, te amo.