Me encantaría, desde el fondo de mi corazón, que la muerte de Gaspi fuera mentira. Que todo esto fuera una confusión, una broma o simplemente un mal sueño del que aún no hemos despertado.
Aunque nunca tuve la oportunidad de conocerlo personalmente, fue una de esas personas que, a través de una pantalla, logró marcar momentos de mi vida con su humor, su autenticidad y su forma de hacer reír. Por eso cuesta tanto creer que ya no está. Se siente irreal, como una ilusión de la que en cualquier momento vamos a salir.
A veces olvidamos el impacto que alguien puede tener en miles de personas sin siquiera conocerlas. Gaspi fue una de esas personas.
QEPD, Gaspi. ️