destellantes
su día había comenzado con total tranquilidad para su dicha, aún cuando apenas había dormido pues dedicó parte de la madrugada a estudiar para un examen que tenía al día siguiente. pero finalmente ese momento de estrés acabaría en unas cuantas horas, siendo ya la tarde y por fin sus clases en la universidad finalizando. no se tardó nada en salir rápidamente para tomar su tiempo de caminata, en tanto pensaba en comer algo como merecido premio por dar su mejor esfuerzo. su mirada se mantenía atenta al ver cada local de comida, buscando alguna que llamara lo suficiente su atención.
y ahí estaba, había logrado encontrar el sitio perfecto. cruzó la calle con la misma rápidez de antes, acercándose para analizar la ventana donde exhibían en fotografías algunos ejemplos de bocadillos; eso fue suficiente para terminar de convencerla en comprar. entra sin más al local, observando con asombro lo bonito que era en el interior.⠀⎯ah... ¡buenas tardes!⠀⎯saluda luego a la mujer que se encontraba en el mostrador al darse cuenta de su distracción, lo último que deseaba era ser maleducada con otros. iniciar una conversación animada con aquella mujer no le costó nada, recibiendo de parte suya el menú y siendo guiada por la misma a una mesa libre en donde le notificaría que pronto sería atendida en cuanto tuviera su elección. deja sus pertenencias a un lado para sentarse con más libertad y así, empezar a echarle un vistazo a aquel menú.
destellantes
la cálidez con la que había sido tratada por aquella mujer le hizo sentir segura y más que bienvenida al local, agradeciéndole de inmediato antes de que se fuera. su mirada se fijó con bastante atención en el menú, analizando cada opción que ofrecían en este, podía sentir como su estómago vacío comenzaba a apurarla por elegir algo, pero la indecisión era bastante notoria ante tanta tentación deliciosa.
ahora sus orbes ámbar observarían con curiosidad hacia la ventana, aún pensativa, viendo ahí afuera a la gente pasar y los rayos del sol cayendo sobre cada rincón, a pesar del ruido y los murmullos que habían dentro gracias a otros clientes presentes, la tranquilidad que sentía era inigualable. o así es como se sentía al principio, pues al escuchar cierta voz reconocida el mundo se le vino abajo en tan solo unos segundos, girándose para verlo ahí en frente, tan deslumbrante como siempre.⠀⎯o─oh, kurosawa...⠀⎯el nerviosismo en su habla y hasta en su cuerpo fue traicionero al percibir la mirada del chico encima suyo, dejando caer el menú sobre la mesa con torpeza, además de moverse un poco de la silla para, según ella, acomodarse mejor.⠀⎯¡buenas tardes, sí...! uhm, ¿qué haces por aquí también?⠀⎯debía de estarse viendo como una tonta, y de todos modos tuvo la valentía de alzar su mirada para verlo a él y regalarle una pequeña sonrisa que se dibujaba en sus labios, ni siquiera notando que este trabajaba en el sitio.
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heart-s
había algo en su forma de mirar el lugar con curiosidad honesta, casi cuidadosa que le resultó familiar, agradable. mientras terminaba de acomodar unas servilletas, observó cómo la chica se detenía frente a las fotografías del ventanal, sonriendo para sí misma antes de entrar. buena señal, pensaba. —buenas tardes, cariño —saludó con calidez apenas la tuvo frente a ella—. tómate tu tiempo, ¿sí? si es tu primera vez aquí, siempre cuesta decidir—le entregó el menú con ambas manos y, notando el cansancio suave que se le marcaba en los hombros, la guio hasta una mesa cercana a la ventana. —si necesitas cualquier cosa, me avisas —añadió antes de alejarse.
se encontrase del otro acomodando unos platos y su madre entrase para decirle que atendiese a una clienta, asiente decidiendo salir hasta que sintió cómo algo se le apretaba en el pecho al reconocerla. verla ahí, sentada en su lugar, en medio de su rutina, lo descolocó más de lo que estaba dispuesto a admitir cuando solo se veían en ciertos momentos inesperados. durante un instante olvidó el ruido del local, el cansancio acumulado, incluso el vendaje en sus manos, era ella. tragó saliva y se pasó una mano por la nuca antes de acercarse, intentando que su paso pareciera tan tranquilo como siempre—buenas tardes, nakamura… —dijo, y su voz salió un poco más baja de lo normal—. no pensé que terminarías aquí hoy—sus ojos se demoraron en su rostro más de la cuenta, repasando detalles que ya conocía, pero que nunca dejaban de llamarle la atención. la forma en que sostenía el menú, la calma en su expresión, incluso el leve cansancio que intentaba disimular. todo eso le provocó una punzada suave, casi protectora.
@destellantes ♡
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