hana no yoru: bartender.
sabe que tenía una razón en especial para terminar en kōbe, pero fue un turista incrédulo que cayó en manos de estafadores, convirtiéndose así en un ciudadano endeudado y por eso mismo, ya no pudo escapar de este lugar; un melancólico más que tocó fondo, las cicatrices en su cuerpo fueron advertencias por préstamos y/o facturas no pagadas, no teme mostrarlas. aunque a pesar de todo lo que vivió y presenció no le asustan las amenazas, golpes ó simple presencia de los mafiosos, tuvo que acostumbrarse a ellos para poder vivir sin miedo alguno. ¿lo verás lastimado? sí, pero no es capaz de mostrar una señal ó emoción de debilidad, eso no lo es lo suyo. ¿terco, valiente ó idiota? nadie lo sabe.
un ciudadano mayor y solitario fue quien lo ayudó en sus primeras semanas, dándole un techo donde dormir al punto de poder llamarlo «hogar». su vínculo se fortaleció con el paso del tiempo, compartiendo historias y anécdotas íntimas, ese hombre le contó todo lo que había hecho por su familia, incluso el formar parte de la mafia para darles una mejor vida, sin embargo, ahora estaba solo por su culpa y no le quedaba mucho tiempo para reencontrarse con su esposa e hijos. sería recordado como un agente de excelencia confesó, fue él quien lo recomendó en el club nocturno y antes de darse cuenta, tatum ya estaba trabajando en distintas áreas hasta que se especializó en el servicio de bebidas. fue tarde cuando supo que no estaba en un buen lugar, asimismo sabía que aquel anciano no le había dado el trabajo con malicia, su deseo ayudar a quien sea hasta el fin de sus días fue cumplido y se fue del plano terrenal feliz, alguien lo llevaría en su memoria no por sus atrocidades en el mundo ilegal, si no, por lo buena persona que era, como solía decirle su esposa. gracias a él, sabe que lo mejor es no confrontar a los agentes y que, por si las dudas, aprenda defensa personal (hasta ahora, no lo ha hecho a causa de que siempre se le olvida).