¿A dónde vamos cuando nos perdemos en las sombras? ¿Estamos adormecidos o solo entumecidos? Nos enamoramos del dolor, sin nadie que nos llevara a casa cuando nos olvidamos del camino. Intentamos hablar y gritar, y somos interrumpidos por nosotros mismos, obligando lo que es correcto.
¿Puedes sentirlo?
Nos perdemos en las propias llamas que nosotros hemos causado en nuestro palacio. Ahora puedes escuchar las campanas de la iglesia, el rey de reyes cayó.