Que puta pena...
A veces siento que te odio, solo porque odio pensar en tí siguiendo tu vida normal como si nada... En general es lo que yo hago, qué más me queda? Pero el vacío en mi pecho y el dolor no se van.
No puedo no sobre pensar las cosas y eso también lo odio.
Quiero que me recuerdes siempre, así como mi corazón y alma tienen tatuada tu huella.
No quiero pensar en tí, no quiero pensar en lo que fue y lo que no, porque me da rabia. Me da rabia que me hayas dejado, me da rabia que no hayas querido seguir esforzándote por ésto. Incluso si sé que seguro hiciste lo mejor que pudiste. Me da rabia.
Creo que amo demasiado, demasiado fuerte e intenso. Pensé que amabas igual.
Cuando recuerdo las últimas semanas, pienso que ésto es lo mejor. Yo tampoco quiero estar con alguien que no me da lo mínimo y que se aburrió de mí. Pero sigo aferrándome a los recuerdos, al antes y a las promesas. ¿Cuánto tardaré en sanar? Seguramente solo ha pasado un mes, a lo mucho dos. No llevo la cuenta porque dolerá. Pero quisiera que no me importe.
Fuiste mi todo, te dí todo de mí. Dos veces me di la oportunidad de confiarte mi corazón. No me arrepiento, pero duele.
Ahora intento reconstruirme poco a poco, por suerte tengo gente que me cuida y me apoya. Pero ese vacío que dejaste es difícil de llenar.
6 años no se olvidan tan fácil.