/ el pelinegro había perdido la cuenta de cuánto tiempo llevaba perdido en sus pensamientos, sin escuchar ninguna de las palabras provenientes de la boca del otro, ¡no era intencional!
...bueno, quizá sí. a veces. ¡pero simplemente no podía evitarlo! su cerebro se derretía y su corazón se aceleraba cada vez que estaba cerca de cooper, y no podía entender por qué. ¿qué no se supone que son amigos? ¡ambos son hombres, además!
ah... — murmuró cuando finalmente salió de su burbuja gracias a una pregunta del pelirrojo, mirando en silencio a cooper por un momentito antes de fruncir el ceño. — estaba escuchando, sólo... sos aburrido, amigo, ¿qué decirte?ㅤ/ se sentía como un mentiroso.
estaba pensando, capaz podríamos... eh...— tuvo la valentía de empezar, casi logrando pedirle una cita a ese colorado tan molesto. sin embargo, hizo lo que sabía muy bien que no debía; mirarlo a los ojos. — podríamos... ¡PODRÍAS ir a mi próximo juego! no me gusta que estés, obvio, pero quiero invitar a alguien... si es que no estás ocupado con una mina, o qué sé yo. aunque lo dudo, sería un milagro que una te dé bola igual, con esa cara... — / se retractó.
no estaba hecho para ésto, suspiró mentalmente.