Mi papá y mi hermano estaban absolutamente enamorados de sus esposas. Yo era testigo de ello. A veces hasta me daban vergüenza de lo enamorados que estaban. Pero una vez había tenido curiosidad. Aún recordaba esa conversación con Caelan.
—¿Cuándo te enamoraste de ella? —le pregunté un verano que habían ido a Nueva Orleans.
"Estaba feliz, cansada, un poco preocupada y absolutamente lista para hacerlo de nuevo. Pero necesitaba un momento… Me acarició con suavidad la espalda, dándome lo que necesitaba sin que yo se lo pidiera porque al parecer era esa clase de hombre."