«Arrodíllate», ordené sin alzar la voz. Y el rey de la mafia obedeció.
Diego pensó que su vida terminaría cuando su tío lo vendió para saldar una deuda con Gabriel, el temido líder de la organización criminal. Para sobrevivir en el exclusivo club "La Guarida del Dolor", debe interpretar el papel de un dominante implacable para los clientes VIP. Pero la primera noche, el cliente es el mismísimo Gabriel.
Lo que comienza como una simulación ardiente y peligrosa pronto se transforma en una obsesión posesiva. Diego es ingenioso, habla demasiado y tiene un talento natural para desarmar la fría coraza del mafioso. Entre intentos de secuestro y una guerra inminente, Gabriel descubrirá que está dispuesto a quemar el mundo entero antes de permitir que alguien toque lo que es suyo.