Bajo la máscara de sofisticación que Rocco Ferrara ha pulido durante tres generaciones, late una crueldad que el bajo mundo creía controlada. Sin embargo, el secuestro de su hija ha dinamitado cualquier rastro de diplomacia. Su papel como capo se ha roto, dando paso a algo mucho más inquietante. Nadie podrá distinguir entre el padre que ama a su hija y el verdugo que toma el mando; ambos se han fusionado en una entidad despiadada que no salía a la luz desde el 83. No necesita armas; está dispuesto a ensuciarse las manos directamente. La ciudad será testigo de cómo la jerarquía del Sindicato se transforma en una carnicería personal, convirtiendo las calles en un cementerio para aquellos que se atrevieron a herir a su niña.
MUY PRONTO EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO...
https://www.wattpad.com/story/384776878