mattxvluz

Me rompiste el corazón. 
          	
          	Me lastimaste. Me hiciste llorar. Sufrir. Sentí que me faltaba el aire. 
          	
          	Pero no es más daño del que yo te hice a ti. No es más dolor que el que yo te cause. 
          	
          	Conozco tus sueños y tus fantasias. Tus miedos y tus temores. Tus inquietudes y tus más incesantes pensamientos. La mayoría son por mi culpa. No tengo nada que decir con eso. 
          	
          	Sin embargo, gracias. Gracias por llenar mi corazón de amor y mis pulmones de oxígeno. Gracias por darme la felicidad que hace mucho tiempo había dejado de entender. Gracias por conocer esa parte de mi que ni yo misma conocía. Gracias por permitirme conocerte. Gracias por dejarme verte. Gracias por confiar en mi. Gracias por amarme. Gracias por hacerme creer que eras el amor de mi vida y que dudaríamos juntos para siempre. Gracias por todo. 
          	
          	No tengo rencor. Jamás podría sentir rencor. Aún te recuerdo con cariño, y eso duele. Pero a la vez no. 
          	
          	Siempre hemos sido así. Nunca mentimos al respecto. Dolores y amores, llantos, peleas, placeres, pasiones, idas y vueltas en un circulo vicioso que ninguno sabrá cómo superarlo. 
          	
          	Así que te libero, Félix Herrera. Y solo porque tú también lo has hecho. 
          	
          	Te desalojo de mi corazón.

mattxvluz

Me rompiste el corazón. 
          
          Me lastimaste. Me hiciste llorar. Sufrir. Sentí que me faltaba el aire. 
          
          Pero no es más daño del que yo te hice a ti. No es más dolor que el que yo te cause. 
          
          Conozco tus sueños y tus fantasias. Tus miedos y tus temores. Tus inquietudes y tus más incesantes pensamientos. La mayoría son por mi culpa. No tengo nada que decir con eso. 
          
          Sin embargo, gracias. Gracias por llenar mi corazón de amor y mis pulmones de oxígeno. Gracias por darme la felicidad que hace mucho tiempo había dejado de entender. Gracias por conocer esa parte de mi que ni yo misma conocía. Gracias por permitirme conocerte. Gracias por dejarme verte. Gracias por confiar en mi. Gracias por amarme. Gracias por hacerme creer que eras el amor de mi vida y que dudaríamos juntos para siempre. Gracias por todo. 
          
          No tengo rencor. Jamás podría sentir rencor. Aún te recuerdo con cariño, y eso duele. Pero a la vez no. 
          
          Siempre hemos sido así. Nunca mentimos al respecto. Dolores y amores, llantos, peleas, placeres, pasiones, idas y vueltas en un circulo vicioso que ninguno sabrá cómo superarlo. 
          
          Así que te libero, Félix Herrera. Y solo porque tú también lo has hecho. 
          
          Te desalojo de mi corazón.

mattxvluz

Pero en toda historia de monstruos, siempre hay quienes resisten el encanto. Son los que tapan sus oídos ante el canto de sirena, los que se aferran a su humanidad mientras otros se transforman.
          
          Estos resistentes a menudo pagan un precio terrible. El monstruo los marca como amenazas, los señala como traidores o como portadores de una enfermedad que debe ser erradicada. Algunos huyen al exilio, otros desaparecen en las mazmorras del monstruo, y unos pocos logran mantener pequeñas llamas de resistencia encendidas en la oscuridad.
          
          Lo que mantiene vivos a estos resistentes no es la esperanza de una victoria rápida, sino la comprensión de que los monstruos, por poderosos que sean, no son inmortales. Todas las bestias políticas eventualmente se devoran a sí mismas. Su hambre insaciable las lleva a consumir no solo a sus enemigos, sino también a sus aliados, hasta que se quedan solas, rugiendo en un páramo de su propia creación.