Leona, este es el primer cumpleaños que no estarás para apagar las velas, incluso cuando iba a estar lejos eso me pesa demasiado.
Han sido ya demasiadas personas cuyas vidas he fastidiado en diferente grado.
Te extraño, y te extrañaré mientras la vida me quede.
Tu y todas esas personas no han sido en vano, lo prometo, guiare cada paso donde tu descansas en tu eterna morada para así tras haber vivido la vida que te debo, poder pedirte perdón por todo lo sucedido.
Cada palabra, cada recuerdo, lo mantendré vivo.
Cada instante me hará mirar al cielo, no con añoranza, no con dolor siempre, si no buscandote en cada pequeño segundo, detalle.
"Casi olvidaste que eres el sol pequeña."
Alguna vez me dijiste cuando yo lloraba, hoy esas pequeña frase me consuela aunque no pueda cambiar el desenlace.
Cierro los ojos, y entre las grietas que me dejó el dolor creo poder mirar el último te quiero que dijiste.
Morir por ti sería fácil
Vivir por ti es lo que es el verdadero reto.
Te lo debo, te lo prometo leona.
El cielo está tan gris, tan frío y mañana promete empeorar, aunque lo cálido del sol permanece ahí, el azul no va a ningún lado; solo que ya no lo vemos más.
Descansa en paz, en la eternidad. Amelia. R.B