⠀⠀ recuerda aquella mañana en el parque entre suspiros somnolientos, él, quién era de dormir hasta tarde, se había esforzado en despertar a un horario “ inimaginable ” solo para ir a jugar como lo hacía su yo de trece, se cree un niño y es la sonrisa lo que mantiene de este, desconocido por adornos, mordidas de metal que de una saltan a diez y de diez a veinte, que eso de sus +1OO era obvio una broma, una de esas que si eres ingenuo creerías:⠀⠀ ahora trabajaba, el lugar donde él manda es la única tienda de índole gore del lugar, ¿ guay, no ? más cuando sabes que el empleado está toda la noche allí, viendo berserk a oscuras con alguna botana de por medio.⠀⠀ apollie sabe esto, ella también sabe que la puerta no está cerrada y que ahora mismo la mirada de deliv se limita a comerla discretamente, disimuladamente tras aquel mostrador con pegatinas y dibujos tontos de quién sabe que niño.
⠀⠀⠀o tal vez, solo esté pensando en una batalla entre el lloriqueo de shinji y los monólogos de ryo, ¿ salir de fiesta con johan ? cuando el monstruo lo pida, ¿ que tire la cerveza que se pegaba entre sus fríos dedos ? la odiaba, pero la tomaría toda él si eso significaba que su padre no tenga nada, y es que lo amaba mucho como para dejarle siquiera una pizca de cariño.
cambian y cambian, los canales varían y apollie todavía no entraba al local, es que ella no lo entendería, deliv solo trataba de verse bien, aunque estuviera muriendo por ver un episodio de nana.