Hola! Ya regresamos a El Salvador. Puedo decir, increíblemente, que extrañaba este país y mi casita. Este viaje fue para mi la experiencia que necesitaba para saber qué tanto añoraba regresar a mi país. Y sí, añoro muchas cosas, pero me di cuenta que son cosas que quedaron atrás y que no volverán. Mi país no es el mismo y yo tampoco. Sentirse extranjero en su propio país es de las experiencias más raras, pero confirmatorias que podríamos tener. Estoy feliz por mi y valoro estar donde estoy en este momento. He sido un seminómada desde hace años y ahora es que puedo reconocerlo. Dicho esto, quiero que sepan que he comenzado a retomar mi rutina laboral, mis ediciones y pronto estaré retomando mis lecturas. Ansioso, de hecho, de poder hacerlo. El Umbral de Ceniza está a punto de terminar su edición. ¿Con esto significa que estará perfecta? Puede que no, pero será mentalmente un asunto de paz para mí. Y eso será suficiente por ahora. Lo que no he terminado de corregir no se angustien, es bueno que respiren un poco.