No todos los argentinos, pero siempre hay un argentino…
¿Por qué tenemos tan normalizado que los argentinos opinen sobre todo o, peor aún, que siquiera salgan de su país? Si tanto orgullo les da su territorio —que, recordemos, fue robado de Paraguay—, ¡quédense encerrados ahí! La verdad, ya cansan con su eterno síndrome de protagonista.
Sí, sí, rey, reina, helicóptero gaucho… son superiores, son blancos con raíces italianas, ganaron la Copa del Mundo, tienen a Messi… todo lo bueno gira alrededor de ustedes.
Pero ya basta de molestar a gente que ni siquiera les dijo nada, ¡Dios mío!
Primer ejemplo:
Bad Bunny en Argentina. Literalmente empezaron a creerse la última coca del desierto, aunque él estuviera de tour y fuera exactamente lo mismo que hace en cualquier otro país.
Si Miriam, vendiste hasta tu castidad para ir a verlo, ya te vimos… siéntate, disfruta tu pulserita brillante y tu sensación de superioridad, pero recuerda: ya te gastaste los pesos de todo el año. Si te mueves mal ahora, dinero y comida te van a faltar.