fue un toque de labios simple, pero se sintió como el inicio de un cuento dulce, no era su primera reunión, pero podría ser tan emotiva como una.
sus narices aún se rozaban, con la mirada baja, brillantes por las lágrimas que se agotaban. ㅤ────── príncipe. ────── sonaba a una confesión, viéndose delicado y suave, tan diferente a una bruja, creyó sentir calor propio, puesto a que las princesas no pasarían frío. ㅤ────── me haz hecho feliz desde el día en que nos conocimos.. incluso, incluso si no lo recuerdas como yo.. ────── porque era imposible que lo hiciera, nunca podría recordar esa primera vez. y aún así, ㅤ────── fuiste mi primer deseo, no podría haber elegido uno mejor.
quería reír como lo había hecho porque lo hacía lucir hermosa, pero parece atrapado en las llamadas lágrimas de la felicidad, diminutas, modestas y silenciosas.
puede que él otro jamás lo entienda, es debido al alivio que las palabras se escapan.
besos como acariciar los petalos de una flor, no pide permisos para ellos, porque en las páginas infantiles son espontáneos. ㅤ────── te amo. ────── cree que las palabras podían deshacerse de la honestidad. ㅤ────── ...lamento ser una princesa tan fría. ────── siente que ha decepcionado a blancanieves de alguna forma, ha leído su cuento innumerables veces, cada diálogo de su discurso encantador, pero cuando llego su turno, se quedó diciendo unas pocas palabras.
aparta las manos con lentitud, hasta apoyarlas en el pecho, separa sus rostros para recostar su mejilla en el hombro impropio.
desea calmar su turbulento ser, angelo nunca se ocultaría, pero esta princesa sí, la cual se ha dado cuenta que no tiene canciones de amor que cantar y ha quedado muda ante las melodías de su príncipe.