No te preocupes, yo tampoco me enamoraría de mi. ¿Quién se fijaría en unos ojos tristes, una sonrisa rota, y un corazón hecho pedazos? -Vincent Van Gogh.
Porque preferí escribir desde el dolor.
Quizás porque fue lo único que no me abandonó. Cuando todo se volvió silencio, él seguía ahí, respirando entre las grietas de mis pensamientos, recordándome que aún sentía. Escribir desde el dolor fue mi manera de no desaparecer del todo, de dejar una huella aunque fuera hecha con lágrimas.
Cada palabra que nacía desde esa herida era un intento de entenderme, de explicarle al papel lo que ni yo podía pronunciar. El dolor me enseñó que no todas las cicatrices se ven, que algunas sangran en silencio y se esconden detrás de sonrisas ensayadas.
No escribí para sanar, sino para sobrevivir. Porque mientras las palabras seguían fluyendo, sabía que aún quedaba algo dentro de mí que quería luchar. Y tal vez, solo tal vez, entre tanto vacío, escribir fue la forma más honesta que encontré de abrazar mi propia ruina.
- InscritOctober 30, 2024
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