Al nacer, hay un abismo en nuestro interior que aumenta hasta que nos hace flotar en un mundo de sonidos sublimes, luces parpadeantes de maravillas, aromas que acarician, sabores de alegria, pero no hay un referente, ignoramos pertenecer a una raza, un pueblo, a un idioma, apenas y reconocemos un par de rostro, de voces; existimos como una arruga en el agua.
- EntrouNovember 4, 2014
Crie uma conta e junte-se a maior comunidade de histórias do mundo
ou