Finalmente Leah accedió a asistir, accedió con una única condición, que la acompañase a comprarse un vestido, condición a la que obviamente accedí pese a que mi criterio en cuanto a ropa elegante era nefasto y el tiempo tampoco estuviese de mi lado en lo absoluto.
Pusimos rumbo a PortAngeles, ya aquí me alegro enormemente de que Emily haya gestionado todo respecto a mi vestido. La gran tienda está repleta de chicas yendo de un lado a otro, histéricas por encontrar su vestido ideal. Mientras que nosotras deambulamos por el lugar más perdidas que una aguja en un pajar, sin la menos idea sobre el tema damos un par de vueltas como pollos sin cabeza hasta que finalmente una de las dependientas viene en nuestra ayuda para guiarnos y recomendarnos algún que otro modelito capaz de potenciar los atributos de Leah la cual solo hacía que descartar todas y cada una de las sugerencias de la muchacha.
- Me gusta ese - Habla mi prima señalando hacia una de las tantas chicas la cual perfectamente podría ser la hermana perdida de Barbie, en sus manos reposaba colgado de una percha un esmoquin negro de mujer con un escote de infarto.
- Oh lo siento señorita pero solo disponemos de uno en tienda - ¿Enserio Leah tenía que ser justo ese?
- Gracias por la ayuda pero seguiremos buscando por nuestra cuenta - Anuncio amablemente recibiendo una mirada extrañada de mi prima y una sonrisa cordial de la dependienta justo antes de alejarse - Vamos a conseguirte ese esmoquin - Sentenció a lo que frunce el ceno sin entender.
Voy a llegar tarde a la prueba de vestidos con Emily y ya nos habíamos recorrido toda la tienda sin suerte, no quedaba de otra. Es bastante arriesgado pero por la apariencia de muñeca oxigenada debería funcionar. Me acerco a ella simulando que busco algo que me llame la atención por la zona.
- ¡Porfavor dime qué no te vas a llevar eso! - Digo poniendo la voz más chillona y exagerada posible como si la rubia estuviera a punto de cometer un crimen.
- ¡¿Estaba a punto de probarmelo que pasa?! - Retiro lo dicho su voz es más chillona.
- ¡Es de la temporada pasada! Aún que seguro que ya lo sabes, supongo que te eh juzgado mal y realmente no te importa el que esté pasado de moda - Abre los ojos de par en par ante mi improvisada mentira.
- Claro que lo sé - Dice mirándome de arriba a bajo con suficiencia mientras echa hacia atrás su teñido pelo con aires de grandeza volviendo a dejar la prenda colgada donde la encontró y marchándose taconeando.
Pija.
Sin tiempo que perder agarro el dichoso traje y miro acia Leah victoriosa indicándole que me siga a la caja.
- Hay que reconocerlo, tienes talento - No se lo discuto aún que tampoco le deberia de gustar tanto a esa chica sino se lo hubiera llevado fuese cual fuese el bulo que le contase.
- Corre antes de que nos vea y se ponga histérica - En Australia me eh topado con chicas como ella más de una vez y a menudo solían ser sumamente exageradas, ya hechas las compras subimos a la camioneta y conduce como alma que lleva el diablo a la reserva.
Sorprendentemente no tuvimos una persecución con el sheriff por exceso de velocidad. Al llegar a la reserva me despido de Leah plantándole un beso en la mejilla antes de bajar del vehículo y correr hacia la pequeña casa de madera.
Al entrar se me llenan los ojos de lágrimas al encontrarme a Emily con su precioso vestido de novia ya puesto, para mí siempre está guapa pero esto es otro novel.
- ¡Emily por la diosa! ¡Estás impresionante! - Digo emocionada lanzándome a sus brazos.
- Señorita porfavor déjese de sentimentalismos y pongámonos con su vestido, por cierto llega diez minutos tarde y mi tiempo es muy valioso joven - ¿Cuando a aparecido esta señora?
La señora de pelo blanco ma ayuda a ponerme el vestido y comienza a hacer pequeños arreglos para que se ajuste a la cuerpo a la perfección, pinchandome con la aguja varias veces a lo que ella me responde con "Las jóvenes de hoy en día no aguantas nada, me gustaría veros dando a luz" o "Para estar guapa hay que sufrir querida" estoy empezando a pensar que lo hace aposta por llegar tarde.
Decido distraerme hablando con Emily en lo que termina la señora de la cual no me sé ni el nombre pero me eh dado la libertad de bautizarla como la rottenmeier. Al terminar de apuñalarme despiadadamente con la bendita aguja al fin puedo ver por primera vez el resultado.
Es rojo y largo hasta el suelo con una gran abertura a un lado la cual deja a la vista mi bronceada pierna, perfecto y sexy. Pese a que llevemos más de un año sin vernos Emily todavía conocía mis gustos al punto de dar en el clavo.
Tras darle las gracias y obviamente pagarle la rottenmeier se fue alegando como no, que no podía perder más tiempo. Y nosotras tampoco si queríamos irnos de despedida, mientras le agradezco por el vestido básicamente la arrastró hasta su respectiva habitación dándole claras indicaciones de que debe vestirse sexy y lucir sus mejores galas.
Ella sorprendida y no muy convencida accede, nunca a sido de salir de siesta pero hoy cambiaremos eso.
No tenía apenas tiempo, habíamos acordado estar listas en el salón en una hora así que me doy un agua rápida y aún envuelta en la toalla corro a rebuscar en mi maleta decantandome por unos pantalones ajustados negros y un top blanco que deja a la vista mi piercing del ombligo. Para rematar mi improvisado conjunto lo acompañó de unas cuñas. Al mirar la hora en mi móvil veo que apenas me quedan quince minutos por lo que me maquillo ligeramente y con teléfono y tarjeta de crédito ajena en mano salgo a trompicones mientras me pongo unos pendientes cualquiera.
- ¿Emily enserio? Dije sexy pareces una abuela - Llevaba una camisa blanca abotonada hasta el cuello y unos pantalones de vestir sueltos acompañados de unos botines.
- A mí me parece sexy - Dice dando una vuelta dejándome verlo desde todos los ángulos - Me da un toque interesante - Me acerco a ella y le desabrochó los dos botones de arriba haciendo así que sus pechos hagan acto de presencia.
- Prefecto - Digo sonriendo complacida.
- Sam te matará - Dice mientras salimos hacia la camioneta a lo que me limito a poner los ojos en blanco frustrada.
- No me importa lo que piense Sam, una mujer tiene derecho a verse sexy y deseada independientemente de si está soltera o no - Arranca el motor camino a la única discoteca del pueblo.
- Ya veremos si dices lo mismo cuando encuentres a tú mate - Oh no ese tema otra vez no.
- Nunca - Digo sin tan siquiera pensarlo dos veces y zanjando el tema.
- Nunca cambiarás hermanita - Ambas reímos y seguimos el trayecto hacia la discoteca entre risas y vivencias, por ejemplo cuando Leah y Seth se transformaron en lobos descubriendo así que tenían el gen y todos pensamos que Emily y yo también lo tendríamos o cuando a los siete años a Seth y a mí nos tuvieron que llevar al hospital por la brillante idea de meternos canicas por la nariz.
Admito que yo fui la mente pensante, añoro esos traumáticos pero bonitos momentos.
***
Holaaa retoños muchas gracias por leer el capítulo, espero que os haya gustado y que le deis⭐ ¿Creéis que la van a liar mucho en la despedida de soltera?🍻
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Quileutes (PAUSADA)
RomanceMaddy Young Clearwater. Prima de Seth y Leah Clearwater y también hermana de Emily Young. Debido a la boda de su hermana pone rumbo a Forks, no podía perderselo, al fin su hermana dejaría de ser "la prometida de Sam" como acostumbraban a llamarla. L...
