Nayeon esta en celo, momento perfecto para seducir a su hermanastra
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೬〈NaTzu〉
*Tzuyu Alfa (G!P)
*Nayeon Omega
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〈¡Esto es una adaptación!〉
(La historia es "Heat -Kookv-" su autora es @-navi-)
Muchas gracias enserio por perm...
Cuando Nayeon despertó ese día tenía leves recuerdos de lo que había pasado, los cuales poco a poco invadieron su cabeza, ocasionando un revoltijo en su interior y se llenó de felicidad.
Tzuyu estaba a su lado, dormida, le sujetaba por la cintura mientras que ella le abrazaba con un brazo y una pierna, notó fácilmente que se encontraban ambas desnudas y retuvo el chillido feliz que quiso escapar de sus labios.
Se acomodó hasta quedar sentada, evitando que la pelinegra se despertara, observó a su alrededor, estaban en el cuarto de la mayor y... ¿Acaso hizo un nido? Sonrió encantada y recordando algo importante, llevó sus manos a su cuello.
No había una marca.
Aquello le puso un poco triste, le hubiera encantado acabar su celo siendo oficialmente el omega de Tzuyu, pero le compensaba el hecho de que estuvo con ella y no solo le cuidó, también le ayudó.
Prestó sumo cuidado al aroma en el cuarto, una mezcla entre su aroma y el de Tzuyu, perfectamente balanceado y combinado.
Se inclinó para besar la mejilla de la alfa con suavidad, buscando no despertarle, se veía tan guapa y serena durmiendo, era una lástima que su celo acabó, no quería regresar a la realidad.
¿Qué diría Tzuyu cuando se entere que su celo terminó? ¿Haría como si nada había pasado? ¿O tenía alguna oportunidad de que su plan se cumpliera?
Sus labios se trasladaron a sus finos labios donde depositó un casto beso, ella no quería que nada de eso acabara, si Tzuyu estaba con ella, en su cama, dentro de un nido, desnuda como ella, era porque había una gran posibilidad de que Tzuyu se sintiera al menos un poco igual que su persona.
Se alejó de nuevo y miró con determinación el rostro de la alfa.
-Será oficial.-murmuró para ella.-Desde ahora te haré oficialmente mi alfa, Tzuyu.
Puede que ella no tenga una marca en su cuello, pero eso no significaba que ella no podía dejar su marca en la pelinegra.
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Así fue como Nayeon se armó de valor para llevar a cabo lo que hizo, no sabía lo que Tzuyu pensaba sobre todo eso por el momento, luego de marcarla y decirle que su celo había pasado, se había levantado para ponerse torpemente algo de ropa y Nayeon tuvo que hacer lo mismo, después regresaron a la cama y desde entonces, Tzuyu parecía como una estatua rígida con su mano en la zona mordida y una expresión perdida.
Nayeon por su parte retorcía sus manos sobre sus muslos, demasiado nerviosa por la situación, aunque internamente se estaba derritiendo de la emoción por haber convertido por fin a Tzuyu en su pareja.
Una sensación cálida se instaló en su pecho, su loba se removía, demasiado contenta por el hecho de que lograran tener a Tzuyu por fin.
Tal vez, la luna si lo quería para ella.
-Tz-Tzuyu...-le llamó, no le gustaba el silencio excesivo.-¿A-Alfa?
Tzuyu parpadeó repetidas veces y frunció las cejas mirándole fijo.
-¿T-Tú...? ¿Y-Yo...? ¿N-Nosotros...?
Nayeon rió encontrando tierno el balbuceo de la alfa quien empezaba a sonrojarse.
-Tzuyu estoy enamorada de ti.-dijo segura, aunque ya antes lo había dicho.-Ya lo dije, nunca te odié, siempre quise que estuviéramos así y esta fue mi oportunidad, por eso no te dije sobre mi celo.
Tzuyu tragó saliva y desvió la mirada, Nayeon hizo un puchero, luego de confesarse y todavía marcarle, no parecía que le creyera.
-¿De verdad ya no estás en celo?-preguntó en un murmullo.
-No, es raro porque siempre duran de tres a cuatro días, aunque no recuerdo tooodo, todo lo que hicimos, sé que han pasado apenas dos.-respondió la omega.
Tzuyu suspiró.
-Es solo que... No entiendo porqué esperar hasta ahora para confesarme todo esto, si me hubieras dicho antes, yo no hubiera estado tan cautelosa en todo y... No sé.
Nayeon mordisqueó su labio inferior.
-Siempre tuve miedo de hacerlo, yo nunca te traté bien y pensé que no me aceptarías, pero recientemente me movió otro tipo de miedo, el de perderte, que conozcas a una omega que te enamore y yo pierda entonces mi oportunidad de estar contigo, no me gusta, no me gusta cuando estás con otras omegas, siento que te robarán de mi.
Tzuyu alzó una ceja y rió.
-¿Robarme de ti? De todas formas no es que conozca a tantas omegas, de hecho con la única con la que me llevo en sí es con Chaeyoung.
Nayeon hizo una mueca ante la mención ¿Qué pensaría Tzuyu si le dijera que ella era una de sus más grandes inseguridades?
-La omega de Dahyun...-siguió hablando Tzuyu al notar la expresión de Nayeon, sonrió ladina.-No creo que la conozcas, hace poco se mudó con Chaeyoung.
Nayeon regresó con lentitud la mirada hacia Tzuyu mientras que sentía sus mejillas sonrojarse de la vergüenza.
-¿T-Tiene pareja?-preguntó sorprendida.
Tzuyu asintió y estiró sus brazos hacia Nayeon quien pronto buscó acercarse más, para ser abrazada por su alfa.
-No tienes que dudar nunca más.-murmuró Tzuyu sobre su frente.-Todavía no puedo creer esto, Nayeon, pero si realmente me quieres, maldita sea, no quiero que vuelvas a sentirte insegura por mi culpa, para mi solo estás tu, yo te quiero solo a ti.
Los labios de Nayeon temblaron y sus ojos picaron, sintió su corazón latir como loco mientras la calidez le envolvía por completo, entonces alzó la mirada para ver los de la pelinegra.
-A-Alfa, márcame por favor.-pidió Tzuyu.-Tal vez la mía desaparezca, pero si tu lo haces será permanente.
Tzuyu besó fugazmente sus labios unos cuantos segundos, Nayeon había cerrado los ojos, no pudo evitar soltar alguna que otra lágrima, contuvo el aliento cuando los labios de Tzuyu descendieron hasta instalarse justo donde empezaba su gargantas para luego alejarse.
-Im Nayeon.-dijo en voz baja Tzuyu mirándole a los ojos.-¿Aceptas ser mi omega hasta que la muerte nos separe?
Nayeon sonrió de inmediato y asintió.
-Y todavía en mi siguiente vida, te buscaría solo para volver a ser tu omega.-susurró.
Tzuyu sonrió con amor antes de acercarse a su cuello donde depositó besos y unas cuantas lamidas que lograron sacar gemidos y suspiros a la omega.
Cuando Nayeon sintió los dientes de Tzuyu, su cuerpo tembló y en el momento en que por fin generaron presión, gimoteó el nombre de su alfa.
Estaba pasando, de verdad se volvería la omega de Chou Tzuyu, su Tzuyu.
Fue un mar de sensaciones en ese momento, tanto así que le marearon un poco, cuando la marca estuvo hecha, Tzuyu la lamió para cerrar la herida y generar alivio a su omega.
Al terminar se alejó para observar su trabajo, su pecho hinchado del orgullo y la felicidad que sentía, ella realmente estaría con la omega de la que lleva enamorada tanto tiempo.
La observó entonces, encontrándose directamente con sus ojos que le veían atentos y llenos de amor.