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—Y Bien, ¿Cuál es nuestro siguiente trabajo?— Pregunto Momo, mientras se volvía a sentar en su silla.

—¿Nuestro?La japonesa asintió.— Eso me suena a manada, Momo- concluyó la taiwanesa.

—Eso es verdad Momo, mi hermana y yo nos haremos cargo.— Dijo La chica más baja, mientras posaba su brazo en el hombro de la menor.

La Taiwanesa con fastidió, quito el brazo de la chica más baja de su hombro.

—¡No!, ninguna de ustedes va a ir— Dijo con enfado la menor. Su rostro se volvió rojo de la rabia y lágrimas impotencia.

— Tu no puedes estar sola en esto Tzuyu.— Dijo con serenidad Momo, brindándole una sonrisa.

— Es mi venganza Momo, ¡No te metas en esto!— gritó Tzuyu asustando a Momo y a la más baja.

-—¡Yo no te quiero ver mal Tzuyu, por eso lo hago!— Le reprocho Momo.

Tzuyu empezó a respirar forzosamente, sus manos temblaban, sus ojos estaban húmedos y rojos.

—No, no, no, no. ¡Chaeyoung el tranquilizante!— Alarmó Momo. Tzuyu le estaba dando un ataque de furia.

Chaeyoung le pasó una jeringa a Momo. Esta procedió a clavar aquella aguja en el cuerpo de la taiwanesa, ganado un quejido de dolor de su parte.

—¡Momo!— advirtió la más baja.

Momo reaccionó agarrando el cuerpo fatigado de Tzuyu, la cargo entre brazos y la acostó en su cama. La acomodo de tal manera de que sea cómodo para la más alta.

Después de ese pequeño ritual, las amigas dejaron a una Tzuyu fatigada y adolorida, durmiendo. Salieron de la habitación y soltaron un gran suspiro.

— ¡No puedo creer que todavía no lo haya superado!— comentó Enojada Chaeyoung, ganado un Gesto de negación por parte de Momo.

—Chaeyoung, no es fácil de olvidar el apellido y el rostro de la persona que asesino a tus padres en frente de ti— Chaeyoung asintió y se fue directo a su cuarto.

Momo Suspiro y volvió a entrar a la habitación que compartía con Tzuyu, se duchó y cambió de ropa. Se acerco a la cama de Tzuyu y se acostó al frente que dando cara a cara con el rostro dormido de la taiwanesa.

Con cuidado, abrazó a Tzuyu tratando de no despertarla. La apretó contra su pecho como si la Taiwanesa se fuera a desvanecer. Pequeños sollozos se escucharon de parte de Momo que duraron hasta que se quedó dormida.

—Momo, eres una tonta— Susurro Tzuyu acercando su mano a las mejillas de Momo, secando las lagrimas que seguían cayendo de sus ojos.—, una tonta que vale oro.— completó acurrucándose más en el pecho de la japonesa. Cayendo en los brazos de Morfeo.

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—Sana— Llamó a su amiga a cual estaba concentrada leyendo un libro. —Sana, salgamos con Mina— insistió la coreana.

Sana suspiro cerrando su libro y dirigiendo su vista a la chica dientes de conejo. —Nayeon, esta la tercera vez que te digo que no— Dijo Sana fastidiada.

—Sana, tienes que divertirte.— bufó Nayeon.

Sana abrió la boca para decir algo pero la cerro cuando sonidos en la puerta se escucharon, Nayeon se acerco y suavemente tomó el pómulo de la puerta, girándolo abriendo la puerta.

Una sonrisa se formó en el rostro de Sana.  — ¡Han-Chan!— Chilló Sana, apartando de un empujón a Nayeon la cual cayó de trasero fulminando a Sana con la mirada. (N/A: ¿Quién me llamó?)

— ¡Sana!— gritó aquella chica de tez morena con una sonrisa.

Sana se abalanzó sobre la más alta, la cual perdió el equilibrio y cayó al piso. Las dos chicas estaban en su mundo riendo mientras Nayeon miraba a la intrusa con una mirada confusa.

La más alta lo notó y con sus mejillas algo coloradas, le dio una sonrisa mostrando su hoyuelo del lado izquierdo. Quitó a Sana de encima suyo y se levantó.

—Mi nombre es Han Hyesook, Hermana adoptiva de Sana, me puedes llamar Han— Respondió con una sonrisa en sus labios.

—Mi nombre es Han Hyesook, Hermana adoptiva de Sana, me puedes llamar Han— Respondió con una sonrisa en sus labios

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❝Asesina para navidad❞ || Satzu || G¡PDonde viven las historias. Descúbrelo ahora