Daniela se sonrojó al verlo parado a un lado de su camioneta vieja.Tenía un aspecto intimidante,encantador como siempre.Miró aquellos ojos azulados y sus miradas se conectaron,notó como a él le regresaba la mirada con la misma intensidad y pensamientos que antes.¿Seguiría sonriendo cuando le dijera que estaba embarazada?Se acercó y con cada paso que daba el miedo aumentaba.Tenía ganas de vomitar y sentía calambres en el estómago. No era estúpida,Adrián se marcharía cuando se lo dijera.No pudo evitar sentir como todo su mundo volvía a dar ese giro inesperado que cambiaba toda su vida de lugar.
Sus manos temblaron cuando Adrián sonrió, la distancia a la que se encontraban no era tan grande pero si lo suficiente como para sentir la lentitud de sus pasos y los de Adrián.
¿A caso no se daba cuenta la forma en que llamaba la atención? Las chicas lo mirarian mientras susurraban encantos,se pavoneaban pasando una y otra vez delante de él, gritando de manera exagerada a sus amigas esperando que él volteara,el problema era que él jamás volteaba,es como si nada en el mundo importara aparte de él y sus asuntos.
Trató de retener aquel suspiro que luchaba por salir,caminó apretando los libros en su pecho,mirando al chico casi perfecto que la esperaba."Me está esperando a mi"pensó ilusionada.Se detuvo para poder controlarse,respirar las veces que fueran necesarias para tranquilizarse.
Pasó un mes y medio desde la última vez que lo vio,un mes en que su imaginación no se acercó ni un poco a la realidad, Adrián era más guapo que en todos sus recuerdos.
-Hola-susurró encogiéndose, esperando que él le contestara,la abrazará y besará en frente de todas esas personas y así, de esa forma poder callar a todos a su alrededor.
-Hola-contestó sonriendo.Cada vez que Adrián sonreía hacía de su rostro uno de los más bellos que Daniela hubiera visto alguna vez-Sube al carro-ordenó de aquella forma tan suya,Daniela asintió rápido, abriendo la puerta con torpeza,desechando el sueño en el que el mismo Adrián la abría.
Suspiró decepcionada y justo cuando estaba a punto de subir,Adrián la tomó de la cintura y en un movimiento de extrema agilidad,la volteó haciendo que quedaran tan cerca uno del otro.Daniela podía sentir como el aliento de Adrián chocaba en su rostro.Desde que se embarazó toda ella era sensibilidad,que incluso sus pensamientos podían causar ese efecto.
-Tienes unos ojos hermosos-dijo Adrián poniendo una mano en la barbilla de Daniela,alzando su rostro para tener fácil acceso a los labios de esta y cuando él se acercó para besarla,Daniela olvidó por un momento de quien era.Pero entonces,las imágenes de aquella noche regresaron y ella se alejó al instante de él, queriendo olvidarlo todo.
-Estoy embarazada-susurró con palabras que no había querido decir.Cerró los ojos esperando que Adrián la alejara como si fuera venenosa.
¿En que había pensado?¿Decírselo ahí, en la escuela en frente de todos?Le consolaba la idea de saber que sólo él la había escuchado.
Siempre fue el tipo de chica tranquila, una persona que tomaba decisiones sin apresurarse pero esa vez sólo podía esperar con todas sus fuerzas que Adrián hablara de una vez,que le dijera que pensaba para saber que pensar ella.
Abrió los ojos y se alejó de los brazos de Adrián para poder observarlo mejor.
-Sube al carro-volvió a ordenar él sin dar muestra alguna de la pequeña sonrisa que anteriormente había tenido.Ella lo hizo deprisa empezando a llorar sin saber lo que hacía.-No llores-dijo con voz firme asustando a Daniela mientras ponía el carro en marcha.
Sólo se podía escuchar los gemidos del llanto de Daniela y la rápida respiración furiosa de Adrián, nadie hablaba,ambos confundidos de igual intensidad con diferentes motivos.
Pasó un largo tiempo,antes de que Daniela se percatara de que el coche se encontraba estacionado y otros pocos minutos para darse cuenta que estaba en frente de su casa.
-Bájate,supongo que después hablamos.dijo Adrián con voz apenas audible.
-Pero...-intentó decir,sin embargo la mirada de Adrián la detuvo.Indecisa abrió la puerta del coche y se bajo y apenas cerró la puerta del coche,Adrián ya se encontraba lejos de su casa y de su futuro.
Era una estúpida por haber creído que él se quedaría a su lado.
