CAP 5

1.3K 122 67
                                        

—Maldito hijo de puta—Un sonido reprobatorio salió de su boca, mostrando cada una de las sensaciones desagradables que le propinaba el encuentro—.

Centró plenamente su atención denuevo hacia la pareja de héroes, espectante a cualquier movimiento que él heterocromático pudiera realizar, esperando no hacer nada que pudiera impulsarlo y que lo hiciera ponerse contra la espada y la pared,  aún así tomaría sus propias medidas, sin preocuparse de las repercusiones que tendría esto en su historial académico después de todo, no era un secreto que Bakugou era un colérico temperamental y tampoco sería la primera ves que lo haría. No es como si tuviera una buena fama por su personalidad, pero si alagaban muchos sus buenas habilidades lo que lo hacía aún más un egreido.

—¡Jah! Y tan recto y gentil que aparentaba ser, maldito sin vergüenza, jugando sucio— susurro entre dientes por lo bajo, mientras una mueca de astio se dibujaba en su ceñido rostro—.

Por el rabillo del ojo observó cómo él dúo de héroes en potencia se abrazaban con un gran apego emocional, y aunque este acto parecía ser forzado por él bicolor, no pudo evitar sentir una vaga sensación de irritación que le causaba la cercanía de ese par de "idiotas" y aún más viendo que la fémina no hacía nada para impedir aquello. Malhumorado tenso su mandíbula y sin saber del por qué de aquel sentimiento,soltó un suspiro apesumbrado cargado de pesadez, cuestiono unas cuantas veces la idea de irse, pues no estaba del todo seguro que le agradaba que ellos estuvieran a solas, quería mínimo incinerarlo y reducir a cenizas al contrario, pero no era una situación que se encontrara dentro de sus manos, es más dentro de su cabeza ya había emergido la idea que existía la posibilidad de que Uraraka pudiera desarrollar sentimientos por Shoto, pues no era dueño de controlar las emociones de la contraria y eso lo sabía y reconocía perfectamente.

Al pensarlo mejor, aclaro sus pensamientos, su orgullo estaba herido, si, pero no dudó en erguir la espalda para recuperar la compostura que hace no más de unos minutos parecía perturbada.

-¿Por qué mierda tendría que importarme lo que suceda con ellos? Solo sería una jodida molestia- musitó entre dientes, convenciendose más que todo así mismo, bajo la mirada observando sus pies decidido a caminar lejos de ahí-.

Se hecho a andar para alejarse lo más posible del lugar, antes de que pudiera cambiar de opinión, camino unos cuantos pasos con duda, aún con el pensamiento en mente.

Mientras más se alejaba del sitio sus pasos se hacían más pesado y sin pensarlo demasíado mando al carajo todo ya sea por un impulso repentino que emergió de él, no podía simplemente quedarse de brazos cruzados esperando una oportunidad, tenía que conseguirlo por si mismo así sea empezando por pequeños detalles y aunque sonará egoísta no queria que su querida platónico se arullara en los brazos de alguien más.

Un sonrojo suave se asoma por su blancas mejillas acompañado de latidos extaciosos que lo hacían gozar de pura vives, por pensar cosas tan bochornosas como esas, y de ser así antes seguramente se hubiera burlado de la estupidez que tenía en mente,  pero no sé tomaría sus sentimientos a la ligera y esperaba que la castaña tampoco lo hiciera.

Se giró sobre sus pies y camino apresurado directamente hacia la puerta.

Un sonido sordo y estridente resonó desde una de las aristas de las inmensas paredes que los rodeaba, acto que provocó que ambos dieron un respingo alterados y curiosos por ver de dónde provenía dicho sonido, y quién resultó ser, era nuestro arrogante y enigmático rubio.

-¿Pero que coño haces? Pedazo de mierda, eh!- vocifero-.

Camino a zancadas casi pareciendo que en cualquier momento el pavimento que se encontraba bajo sus pies se quebrantaria por la enorme presión que aplicaba al caminar, su entrecejo más pronunciado que de costumbre dejaban al descubierto todas aquellas emociones negativas, tomo por el cuello de la camisa a Todoroki con ambas manos y lo zarandeo un par de veces para luego arremeter la espalda de este contra la pared sin piedad alguna, dispuesto a iniciar una pelea.

¿Como conquistar a Uraraka?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora