Capitulo 4

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Por fin llego el inicio de clases, yo y algunos compañeros de nuevo ingreso creíamos que el primer día seria llena de plática y de conocernos, pero resulto todo lo contrario, un día lleno de trabajo, muchísima tarea, investigaciones, proyectos, exposiciones y por si fuera poco muchas platicas de como serian nuestras evaluaciones. Tenía de entre los profesores más guapos y atractivos del campus hasta los que ya tenían sus añitos y la vida los había tratado mal, maestras que se creían las más guapas del mundo, y maestras que eran sencillas y algunas ya con sus añitos encima. En las clases veo que ni Jane ni Amy están conmigo, solo en algunas ocasiones nos encontramos y quedamos en vernos en la cafetería.

−       ¿Qué tal tu día? – pregunta Jane.

−       Lleno de tareas y muchísimos deberes – digo poniendo los ojos en blanco, pongo mi charola con un emparedado de pollo, una manzana y jugo de mango.

−       Igual el mío – dice, mientras hace un bufido.

−       Hola chicas – dice Amy.

−       Hola – contestamos  Jane y yo al unísono.

−       ¿Qué tal su día? – pregunta Amy.

−       Lleno de tarea – respondo.

−       Igual el mío – dice Jane.

−       El mío también – dice Amy – Pero… conseguí un trabajo para las tres – dice sonriente.

−       ¡¿Qué?! – preguntamos Jane y yo al unísono nuevamente.

−       Sí, no es pesado, es después de clase y…

−       ¿Por qué? – pregunta Jane.

−       Por qué seria genial hacer cosas juntas. – dice Amy sonriendo.

−       ¿Cómo trabajar? – pregunto. Me apetece hacer muchas cosas y pensaba en trabajar, pero no tan pronto.

−       Ya les dije que no es pesado – dice, mientras parece molestarse.

−       Okay, ¿De qué se supone que trabajaríamos? – pregunto

−       En la cocina, solo lavamos trastes, y por ello nos dan una buena beca y además nos pagan y comeríamos gratuitamente.

−       Suena bien – digo – Pero… aun no lo se

−       Bueno aun necesito su confirmación – dice Amy.

−       Lo voy a pensar – dice Jane

−       Yo también – digo, mientras bebo de mi jugo de mango.

Volteo a la puerta de la cafetería, y veo entrar a un hombre en particular, un chico alto, piel blanca, cabello quebradizo, con un horrible peinado y usando lentes, vestido con pantalón beige y un saco de cuadros. ¡Oh por Dios! Es ¡Nicholas T. Jay!, no es el chico que conocí fuera de la cafetería, no era el cretino y patán de la fiesta pasada, era un completo nerd, un tonto incluso, las chicas lo veían con cara de rareza, los chicos del equipo de futbol ni siquiera le hablaba, y ahora se sentaba con un grupito que estaba jugando ajedrez. WTF?

−       ¿Qué ves? – pregunta Amy, viendo en la misma dirección que yo.

−       No, nada – digo, mientras desvió mi mirada.

−       Para ser nada estabas muy entretenida. – dice Amy con un tono de insinuación.

−       No es nada – digo – Me pareció ver a alguien que conocía – digo aun confundida.

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⏰ Última actualización: Aug 27, 2019 ⏰

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