capitulo - 27. Ataque

745 101 11
                                        

Ohm abrió los ojos lentamente, sintiendo una calidez inesperada en su pecho

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Ohm abrió los ojos lentamente, sintiendo una calidez inesperada en su pecho. Bajó la mirada y ahí estaba Fluke, abrazándolo mientras descansaba su cabeza sobre él.

"Es tan hermoso despertar así, viendo su rostro. En verdad, no podía creer que esto estuviera pasando. Tener a alguien que me ama y a quien yo amo... me sentía feliz, algo que hace mucho no experimentaba." - Fueron los pensamientos que tuvo Ohm.

Fluke comenzó a moverse, sus ojos se abrieron despacio. Cuando vio a Ohm,
le dedicó una sonrisa, y Ohm no tardó
en devolvérsela.

-Ya despertaste -dijo Ohm con suavidad.

-Sí -respondió Fluke, todavía algo adormilado.

Ohm lo miró con cierta seriedad, como si tuviera algo importante que decir.

-Ayer quería hablar contigo sobre algo. -¿Qué cosa? -preguntó Fluke, curioso por lo que diría Ohm y estando por fin despierto.

Ohm suspiró antes de responder. -Pasado mañana tengo que viajar a China.

El rostro de Fluke se tensó ligeramente. -¿Cuántos días estarás allá?

-Dos semanas -respondió Ohm con un tono calmado.

Fluke asintió, tratando de ocultar su desilusión. -Es mucho tiempo...

-Lo sé, pero, cuando regrese, pondremos la fecha de nuestra boda. ¿Te parece?

Los ojos de Fluke brillaron de emoción. Jamás imaginó que algo así sucedería. Ahora estaba viviendo un sueño junto al hombre que amaba.

...

...

...

En otro lugar...

Joss miraba con el ceño fruncido unos documentos en su oficina. Su compañero Dilan estaba frente a él, brazos cruzados, con una expresión seria.

-Han pasado más de un mes desde que ocurrió todo, y aún no hay pistas claras de esa mafia. Incluso Fluke desapareció -dijo Joss, frustrado.

-Jefe, recuerde que tenemos un infiltrado en la organización. Pasado mañana vendrá a informarnos. Pronto tendremos algo sólido y podemos por fin entender más como funciona la organización y que tiene que ver Fluke en todo esto.

Joss asintió lentamente. -Es cierto... no hemos perdido del todo la oportunidad.

Sin que ambos lo supieran, alguien estaba detrás de la puerta, escuchando cada palabra.

Con una sonrisa maliciosa se fue del lugar, ya avía escuchado lo que tenía que escuchar.

...

...

...

Fluke caminaba por una cafetería, rodeado de guardaespaldas. Aunque intentaba no prestarle atención, sentía la mirada de los demás sobre él.

-"Es algo aburrido estar solo... aún no logro acostumbrarme a que todos me observen. Incluso mis guardaespaldas no me dejan en paz. Vee y Mike no vinieron porque tenían asuntos que atender para Ohm,"- pensó mientras suspiraba con resignación.

-Esperen aquí. Iré al baño -dijo con voz tranquila.

Sí, señor -respondieron los hombres.

Fluke entró al baño y comenzó a lavarse las manos, pero pronto sintió una presencia detrás de él. Levantó la mirada y vio el reflejo de Alex en el espejo.

-¿Qué haces aquí? -preguntó Fluke, nervioso.

Alex sonrió de forma arrogante. -Ahora tienes protección, ¿eh? ¿Con quién te estás acostando ahora?

-Déjame en paz -replicó Fluke con firmeza, su voz teñida de enojo.

-No, porque aún tenemos una cuenta pendiente. ¿Lo olvidaste? -Alex dio un paso más cerca.

-No quiero problemas, Alex. Aléjate.- Pero Alex no retrocedió.

-No los tendrás si me das lo que quiero.

-¡Aléjate! -gritó Fluke, empujándolo.

En ese momento, otros dos hombres entraron al baño, haciendo que Alex se retirara con una mirada de frustración. Fluke aprovechó y salió rápidamente dando un suspiro de alivio.

-Vámonos -ordenó Fluke a sus guardaespaldas. -Sí, señor.

Mientras subía al vehículo, su mente estaba llena de dudas. "¿Debería decirle esto a Ohm? No sé cómo reaccionaría... ¿y sí se pone furioso? No quiero ni imaginar lo que haría." Ese eran sus pensamientos ya que no sabía que hacer.

El vehículo avanzaba por la ciudad tranquilo cuando, de repente, dos autos negros bloquearon el camino.

-¡Agáchense! -gritó uno de los guardaespaldas mientras intenta controlar la camioneta.

El sonido de disparos llenó el aire.

-¿Qué está pasando? -preguntó Fluke, aterrorizado. -Señor, nos están atacando. - todo fue un caus mientras la camioneta frena de forma brusca.

-¡Ataquen! -ordenó el líder de los guardaespaldas quien estaba acargo ahora, y el tiroteo comenzó.

-Señor, debo sacarlo de aquí -dijo uno de los hombres mientras cubría a Fluke.

-¿Pero qué sucede? -preguntó Fluke, sin entender del todo.

-Es probable que hayan descubierto su relación con el jefe. Quieren usarlo para dañarlo.

Fluke asintió con seriedad. -Está bien.

-Ya avisamos al jefe. Todo estará bajo control, pero primero debo ponerlo a salvo.

Fluke salió del auto y corrió hacia un callejón, pero alguien lo siguió.

-¡Detente! -gritó un hombre con un arma en la mano.

-¿Qué quieres? -preguntó Fluke, retrocediendo lentamente.

-A ti -respondió el atacante, acercándose.

Sin pensarlo, Fluke aprovechó un descuido y forcejeó con el hombre. Dos disparo resonó en el callejón, y ambos cayeron al suelo.

Fluke se levantó del suelo con una herida de bala en el hombro. Miró al hombre tirado en el suelo, desangrándose debido a una herida de bala en el pecho.

"No puedo morir aquí," pensó Fluke, comenzando a correr, a pesar del dolor. Finalmente, llegó a un lugar donde se desplomó frente a dos personas. Con un hilo de voz, susurró:

-Ayuda...

Los desconocidos lo miraron con miedo, pero finalmente decidieron actuar.

-Debemos ayudarlo.

-Sí, llevémoslo a nuestro departamento.

-Sí, llevémoslo a nuestro departamento

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Boten y comenten. Plis.







MafiaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora