capitulo - 24. Nueva vida.

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Había pasado una semana desde lo sucedido, y por ahora las cosas habían estado calmadas

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Había pasado una semana desde lo sucedido, y por ahora las cosas habían estado calmadas.

Fluke se encontraba arreglándose, ya que hoy iría a la universidad. Había faltado muchas clases y necesitaba ponerse al día para pasar el semestre.

Después de todo lo ocurrido, Fluke se sentía feliz. Ohm había demostrado su amor con detalles muy lindos.

Flashback

Fluke estaba en su habitación arreglándose para salir a comprar algo cuando escuchó a Ohm entrar.

-¿Qué haces? -preguntó Fluke, mirándolo.

-Tengo algo para ti -respondió Ohm con una gran sonrisa.

-¿Qué es?

-Esto.

Ohm sacó un hermoso ramo de rosas rojas y se lo entregó a Fluke.

-Son muy hermosas -dijo Fluke mientras las tomaba, acariciando suavemente cada pétalo y disfrutando del aroma refrescante de las flores.

-¿Te gustaron?

-¡Claro que me gustaron! Son preciosas.

-Sabía que te iban a encantar.

-Son rosas rojas, las más hermosas que he visto.

-¿Sabes por qué elegí las rosas rojas?

-No, pero quiero saberlo.

-Porque representan el amor, el cariño... y también son el símbolo de la mafia. Tú eres, y pronto serás, el esposo del líder de la Mafia Rosa Roja.

-Me encantan. Las pondré en agua para que duren más días.

Fin del flashback

Fluke sonrió al recordar aquel momento mientras observaba las rosas sobre la mesa. Para él, todo esto parecía un sueño del que algún día despertaría y desaparecería.

Sin embargo, hoy tenía que volver a la universidad para continuar con sus estudios, y eso lo tenía preocupado. Ahora era una persona diferente: llegaría acompañado de guardaespaldas y vistiendo ropa de marca que costaba una fortuna.

Además, no le había contado a Ohm que en la universidad había un chico que siempre lo molestaba. No sabía cómo reaccionaría Ohm si se lo contara, aunque esperaba que con un poco de suerte, las personas lo dejaran en paz.

Fluke decidió no pensar más en eso y bajó al comedor para acompañar a Ohm, quien lo estaba esperando.

-Cada día te ves más hermoso -comentó Ohm al verlo entrar.

-Gracias -respondió Fluke con una sonrisa genuina antes de sentarse junto a Ohm, quien lucía un traje elegante.

Ohm hizo una señal con la mano para que una sirvienta los atendiera. Ambos comenzaron a desayunar en silencio.

Poco después, Ohm tuvo que irse rápidamente debido a una emergencia, mientras Fluke salió de la mansión y encontró a Vee y Mike esperándolo junto al auto.

Fluke suspiró antes de subirse al auto, seguido de otros dos vehículos que lo escoltaban. El camino a la universidad fue breve, pero al llegar, la escena lo hizo sentir incómodo: una multitud de estudiantes se había reunido para ver quién llegaba en aquellos lujosos autos.

Vee fue el primero en bajar, abriendo la puerta para Fluke, quien tomó aire antes de salir con su ayuda.

Todas las miradas estaban sobre él. Fluke no estaba acostumbrado a ser el centro de atención, y la situación le parecía incómoda.

-Señor, Mike y yo entraremos con usted como sus guardaespaldas personales. Así lo ordenó el jefe.

-Está bien.

-Además, en la hora del descanso, tendremos que presentarle a los infiltrados.

-Lo había olvidado. Gracias por recordármelo.

Fluke comenzó a caminar hacia el edificio, seguido de cerca por Vee y Mike. Todos los estudiantes que se cruzaban en su camino se detenían para mirarlo, aumentando su incomodidad.

Al llegar a su aula, dejó a Vee y Mike afuera, pues prefería estar solo durante las clases.

Entró al salón y notó que todos los estudiantes lo observaban con curiosidad. Decidió sentarse rápidamente en un escritorio, evitando el contacto visual con los demás. Sin embargo, se dio cuenta de que había dos estudiantes nuevos que no le prestaban atención. Supuso que eran recién llegados, ya que no mostraban el mismo interés que los demás.

La clase transcurrió con normalidad hasta que llegó la hora del descanso. Mientras Fluke salía del aula, se encontró con Alex y su grupo, quienes solían molestarlo. Sin embargo, para su alivio, Vee y Mike ya estaban en el lugar, interceptando al grupo antes de que pudieran acercarse.

-Señor, debemos ir a la parte trasera de la universidad. Nos están esperando.

-Está bien.

Fluke siguió a Vee y Mike hasta un área menos transitada. Allí se encontraron con cuatro personas: tres hombres y una mujer.

Al ver a Fluke, los cuatro hicieron una reverencia para mostrar su respeto. Luego comenzaron a presentarse y explicaron cómo trabajarían a partir de ahora.

Tras el descanso, Fluke volvió a sus clases, pero se sentía incómodo. Apenas terminaron, se dirigió rápidamente al auto, ansioso por irse.

Una vez dentro, finalmente pudo respirar tranquilo. Estaba feliz de regresar a la mansión y ver a Ohm.

Sin embargo, al llegar, notó algo extraño: escuchó varias voces discutiendo. Avanzó hacia el lugar de donde provenían y encontró a una mujer discutiendo con los empleados de una forma muy agresivo.

 Avanzó hacia el lugar de donde provenían y encontró a una mujer discutiendo con los empleados de una forma muy agresivo

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