¿Cual era su lugar?
Su casa era como una cárcel, una fría y solitaria cárcel
¿Porque la vida le había quitado a su madre?
Que era lo que el había echo para que su vida pase a ser tan solitaria y llena de colores grises
Tenia un padre, pero era com...
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Aquella azabache no sabía qué hacer, ni menos qué pensar. Ya eran exactamente tres veces en las que el Gatuno la había salvado.
¿Pero por qué? ¿Por qué lo hacía? ¿Por qué intentaba ser bueno? ¿Por qué se veía tan débil? ¿Por qué la salvava?
¿Acaso era una de sus estúpidas bromas para jugar con su mente? ¿Estaba jugando con ella? ¿Todo era un plan para obtener su Miraculous?
Se tensó.
¿Sabría él su identidad secreta? ¿La había descubierto? ¿A caso estaba jugando con ella para ver cuánto resistía?
Pensó en irse, en dejarlo tirado allí. Pensó en hacer la vista gorda, pero…
¿Por qué dudaba? ¿Por qué aquella voz interna no se callaba? ¿Por qué no podía simplemente irse?
Quizás estaba ebrio o drogado. Después de todo, era el aliado de su mayor enemigo. No tenía por qué ayudarlo; no era su responsabilidad. No era su amigo.
Ya no era su gatito, ni su compañero… Él mismo lo había dejado claro. Ya no tenían nada en común.
Pasó a su lado, y efectivamente, el chico no se movió. Un paso más, y entonces lo vio: en el suelo, cerca de él, la blusa color crema que llevaba para su madre.
Aquella por la cual había salido ahora se estaba tornando rojiza. Miró alrededor, pero no encontró nada… No había nada raro.
No habían bolsas de basura o algún animalito muerto...
A no ser que… No. No podía ser su sangre. No podía ser sangre de él...
Se volvió hacia el chico rubio y entonces lo notó: varias heridas surcaban su rostro, y la sangre brotaba de un costado de su cabeza.
El miedo la paralizó.
¿Qué podía hacer?
Lo llamó, intentó despertarlo… Nada.
Llevarlo a un hospital no era una opinión, no sabia nada de su vida como civil a si que no sabia dónde llevarlo. Y dejarlo a su suerte....
Aparto el pensamiento.
No, no era una buena idea
Suspiró. No tenía opción. Entró al callejón, invocó su transformación y tomó una de las sábanas que llevaba. Cubrió al chico y lo levantó entre sus brazos.