Hoy era miércoles ya. Desperté y yo andaba metida en la habitación de Dannah, según nuestro horario de guía, los miércoles no tenemos clases a primera hora sino a la segunda hora, pero Alexa y la compañera de habitación de Dannah tenían clases normalmente, y por lo que me contó mi mejor amiga su compañera se llama Gabriela y tiene libre los viernes, me imagino que Alexa igual.
Le conté a Dannah sobre mi supuesto plan o mejor dicho Juego que tenemos desde secundaria, de molestar a los nerds solamente por diversión, al principio Dannah estaba algo dudosa si hacerlo o no ¿Porqué?... Por el cuarteto de idiotas y peor es que esos cuatro se crean que somos fans suyos y que seguimos su estúpido ejemplo cuando obviamente mis bromas son mejores que sus juegos sucios de echarle un balde de agua encima a las personas en medio pasillo.
—¿Y qué podríamos hacer?, No quiero que esos cuatro pejelagartos me vacilen con que soy una copia suya.— Dijo Dannah que estaba recostada sobre su cama y yo estaba sentada en la cama de enfrente mirándola. —Ni idea, sino estuvieran esos tipajoz aquí, sería mucho más sencillo pensar.— Respondí un poco frustrada, tengo unas ganas de hacer que echen a esa gente de aquí, pero lamentablemente eso no estaba en mi poder.
—Bueno mientras pasa el día pensaremos en algo, sino pues intentar buscar ideas en internet.— Suguerió Dannah levantando su móvil y moviéndolo un poco con la mano. —Si... Esperemos y sigamos pensando tal vez hoy en la tarde o uno de éstos días se nos ocurre algo para empezar.— Dije estirándome un poco.
—De momento sigamos normal, siendo amables con ellas y toda la cosa.— Me respondió con desánimo. Las dos seguimos hablando de cualquier cosa hasta que llegó la hora de clases y nos fuimos tranquilamente al salón. Luego nos dirigimos al auditorio siendo las 9:30am. Ya por suerte terminamos de limpiar el escenario y algunas paredes, nos pusimos a ayudar a Alexa con su parte, y el cuarto pues... Desaparecidos, no sé cómo el Director no se ha dado cuenta de la ausencia de ellos, ya que él viejito pasa y revisa un poco el estado del sitio, no dice nada y luego se va como si nada.
Ya pasando la hora y terminando nuestra labor por el día de hoy, guardamos las cosas y en vez de ir a nuestro sitio habitual de almuerzo, fuimos por primera vez a la pequeña cafetería de la facultad de artes, ya que los amigos de Dannah estaban ahí y nos querían mostrar el lugar porque ellos saben que no teníamos la oportunidad de entrar ahí a desayunar o almorzar.
Entramos a la cafetería, era demasiada... Hermosa siendo sincera, mitad de la pared es de madera de roble obscuro y la otra mitad para arriba era cuarzo con decoraciones de flores y mariposas de colores, los bordes de la ventanas tenían también madera y está muy buen iluminado, en resumen, el sitio se veía muy hipster. Vimos a lo lejos a nuestros amigos dándonos señas con las manos.
—¡Chicas! Me alegro verlas.— Comentó Emy sonriendo y mostrando levemente sus dientes. —¿Qué tal todo? Siéntense.— Dannah y yo nos sentamos una al lado de la otra. Por lo que veía ellos ya habían pedido unos cafés cada uno diferente, mi estómago rugió por los bajos, bueno ahora mismo no me importa hacer relación social tenía bastante hambre después de un día ocupado. —Pues muy agotador. Por lo menos hemos avanzado mucho éstos tres días.— Le respondió Dannah. Dejando notar cansancio en su voz.
—Deberían descansar más temprano ambas, les saldrán ojeras si duermen tarde y no descansan lo suficiente.— Suguerió David, era buena idea necesitábamos dormir mucho más temprano sólo por ésta semana. —Ann...— Voltee a ver a Dannah. —¿Sería mucha molestia si vas a pedir el almuerzo para ambas?— Preguntó con cierto tono infantil, le miré incrédulamente, para negar con la cabeza sonriendo levemente, no me gusta cuando hace ese tipo de voces es... ¿Raro? Me sonrió de vuelta para guiñarme el ojo burlona. Me levanté y fui hacia el mostrador había una chica que se veía de mi misma edad o quizás un poco más mayor, 20 años mínimo, lo que si sabía era bastante guapa. —¿Puedo tomar tú orden?— Preguntó con una sonrisa alegre, apoyé mi codo sobre el mostrador acercándome un poco más. —Si puedes, ¿Puedo tomarme a tí?— Guiñé el ojo y le sonreí coquetamente, noté como reía un poco nerviosa y sus mejillas se sonrojan levemente.
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Hate AND Love
FanfictionQuien diría que un avión de papel haría que dos almas cambiaran su rumbo radicalmente, de un ODIO a un posible AMOR, de BURLAS a PIROPOS, miradas cómplices y sonrisas que hacen que el mundo a su alrededor desaparezca y solo estén ellas dos en su pro...
