CAPITULO 3 - SÓLO COMPAÑERAS

2 0 0
                                        

Estaba en el escritorio de mi habitación aún era lunes pero ya había anochecido. Por suerte tenía mi laptop y podía entretenerme viendo cualquier cosa, pero debía adelantar mi tarea, rara vez hago eso pero como tengo toda ésta semana ocupada con el castigo y las clases debo aunque sea aprovechar de adelantar trabajos para no tener problemas con los profesores luego.

Me estiré de mi asiento y relajé mi cuerpo en el espaldar de la silla, eché mi cabeza hacía atrás y ví a Alexa acostada en su cama leyendo. Estuvo toda la tarde ahí pegada desde que regresamos cada quien a su habitación ¿Será buena idea si hablo un poco con ella? –Pensé– O sea no creo que duremos todo el semestre juntas sin decir ni una sola palabra, para eso pido un cambio de habitación pero para hacer eso debo dar una queja justa sobre mi compañera ¿Qué digo? —Mi compañera de cuarto es aburrida, tráiganme a mi mejor amiga— Que tontería. Me levanté de mi asiento y me acerqué  a paso lento a la cama de ella, me quedé ahí inmóvil pero ella aún no parece notarme, menos mal, carraspeé la garganta sutilmente llamando su atención.

Genial, ya tengo su atención ¿Ahora qué sigue? Ésto de hacer "Amistades" no es lo mío, Alexa me miraba confundida seguramente tengo cara de idiota por llamarle la atención y luego quedarme callada. —¿Se te ofrece algo?, ¿Necesitas ayuda en algo?— Preguntó amablemente, yo la miré y negué con la cabeza, eso la hizo confundir aún más ¡Di algo! No es difícil ser social de vez en cuando. —Sólo... Pensaba que querías que nuestra relación de compañeras mejore— Hablé finalmente, metí mis manos dentro de mis bolsillos de mi pantalón de pijama y bajé un poco la mirada esperando su respuesta.

¿Mejorar... Nuestra relación de compañeras?— Preguntó confundida. —Si, o sea ¿Tú te diviertes sin conversar con nadie?— Ella pareció pensarlo y negó con la cabeza. —Es algo aburrido el no hablar con nadie— Dijo en un tono más bajo, tal vez se refería a lo de hoy en el auditorio que como no conocía a nadie se sentía sola, me senté al borde de mi cama que está algo separada de la cama de Alexa, ella se acomodó y se sentó mirándome de frente, que situación más incómoda cuando necesito a Dannah a mi lado no está.

¿Qué quieres conversar exactamente?— La miré y me puse a pensar ¿Qué clase de conversación se establece con un desconocido? Ésto fue mala idea debí planear algo antes ¡Maldición!. —Que tal... El primer día en la Universidad o sea ayer, ¿Porqué llegaste tarde?— No es algo genial pero al menos lo intenté... Ella apoyó su espalda contra la pared y abrazo sus piernas, creo que ella también le cuesta ser abierta a las personas. —El sábado por la noche estaba... Acomodando mis maletas y recogiendo mis cosas de mi habitación de casa, en eso encuentro un libro que había perdido, que es éste— Dijo mostrándome el libro que ha estado leyendo diariamente. —Y bueno, quise leerlo por encima y acabé madrugando por eso llegué tarde, pero le dije al Director, que amanecí estudiando— Se abrazó más a sus piernas.

Vaya entonces eso para tí es ser una chica mala— Pregunté en un tono burlón. —No, pero sé que está mal mentirle al Director de la institución— Asentí simplemente.

¿Y tú, porqué llegaste tarde?— Me preguntó Alexa mirándome con curiosidad. —Yo, en mi caso no estaba fuera de la ciudad, tampoco visitando a mis familiares— Dudé un poco si contarle que había tenido una discusión con mis padres el día anterior, pero al ver sus ojos inocentes me transmitió algo de confianza así que mejor contarle un poco, sólo un poco porque igual no es nada importante. —El sábado en la tarde había discutido con mis padres, algo típico en mi hogar—Si es que podía llamarlo Hogar. —Asi que pasé toda la tarde en mi habitación encerrada, aproveché en salir en la noche para comer algo ya que había oído que mis padres tenían una junta en sus trabajos, así que salí, comí algo y me fuí a dormir— Alexa parecía escuchar atentamente. —Al día siguiente me desperté de mal humor y sumado a que mi madre me estaba insistiendo en quedarme en casa, entonces con todas esas interrupciones  llegué tarde junto a Dannah— Finalicé mi pequeña historia de como llegué aquí.

Hate AND LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora