( Editando)
Y cuando creyó que sus labios se rozarían, él se apartó como sí hubiera tocado fuego.
"¿Qué pasa? ¿Estás bien?"
"Lo siento" suelta repentinamente. Parece confundido y lucía asustado de simplemente estar a solas con ella, sin muchas expl...
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:・゚✧ act one ☮︎︎ ⤛ ➤ chapter twenty two : ᵕ̈ •
EL REGAZO DE JJ se sentía extrañamente seguro. La ímpetu y devoción con la que la movía encima suyo podía enviarle sensaciones placenteras a todo su cuerpo de una manera que nunca creyó poder sentir. Y menos sentirla con alguien como él, que sale con un montón de chicas que probablemente ni recuerda sus...
—Espera.
—¿Hice algo mal?
Ella niega mordiéndose su labio inferior, gustándole como se preocupaba aunque estuvieran en una situación comprometedora. Seguían vestidos, temo aclarar, pero sus cuerpos yacían calientes.
—Sigue doliéndome los muslos, la bermuda está raspándome.
—¿Debería quitármela? —bromea en tono coqueto, recibiendo un golpe en su hombro.
—¿Eso te gustaría, verdad?
—Un millón de veces sí.
Sin prestarle mucha atención, lo atrajo nuevamente hasta su cuerpo para profundizar el beso. Desde el momento en el que escucho como tocaban a su ventana una infinidad de rocas pequeñas hasta verlo entrar con un porte demasiado atractivo, supo que no tardarían en necesitarse el uno al otro.
Dos minutos después, se encontraban sobre la cama.
—Espérame un momento. —exige él, jadeando.
Cassiopeia se mueva un poco, abriendo ambos ojos en grande. —¿Eso es...?
—Lo siento, mi cuerpo reacciona así. Peor si eres tú.
—Está bien, estoy igual. —admitió, intentando no burlarse del rubio. No quería hacerlo sentir mal, pero él se había emocionado demasiado rápido con solo un par de besos—. Al parecer está gustándote que me mueva sobre ti.
—Cállate. —él la acercó poniendo una mano detrás de su cabeza, presionándola sobre su cuerpo mientras que con la otra delineaba su espalda baja. Exigiendo paso a su boca y jugar con su lengua. Subiéndole un poco la blusa.
Devoraba con intensidad sus labios, ejerciendo una fuerza remotamente desesperada sobre ella. Las maniobras toscas necesitadas lastimaban sus golpes que no sanaban del día anterior mediante que las hábiles manos la tocaban por debajo de la ropa. Sin dejar un lugar sin recorrer, sin memorizar.
JJ desliza sus dedos hasta su propia ropa inferior en un acto apresurado.