Las cosas pasan por algo, eso me consta, el conocer a una persona en un lugar y fecha cualquiera no es coincidencia, se le llama destino. El mundo dice que eres responsable de tu vida y tus decisiones, pero ¿esto es cierto? ¿Por qué cuando planeamos...
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Chicago, 2012
Mi baile y ceremonia de graduación se canceló debido a lo que ocurrió la tarde de mayo, algunas de las avenidas principales seguían en reconstrucción y la popularidad de los nuevos superhéroes aumentó en gran medida durante el último mes; las despedidas fueron la peor parte.
En cuanto a mí, logré convencer a mis padres de programar una reunión con los ejecutivos de la casa productora, la tarea más difícil fue convencer a mi madre para que se presentara en las reuniones pues ella no estaba de acuerdo. La cita fue cerca de Time Square a unas cuantas cuadras de ahí se localizaba la torre ejecutiva, el primer día pude conocer al director general Ed Van der Ryn, quien también era uno de los principales accionistas de NYM. La conversación se llevó por al menos dos semanas en diferentes días, donde lograron explicar a mí y a mis padres el convenio discográfico que habían planeado cuidadosamente, argumentaron sus proyectos y en la última sesión me preguntaron si yo quería formar parte de su equipo musical, en ese momento observé a mis papás, pero ellos dijeron que la decisión era mía, así que acepté totalmente y firmé un contrato por un año.
Eso significaba que estaba a prueba.
El inicio de verano por fin había llegado y este momento me encontraba en el aeropuerto JFK para tomar un vuelo que me llevara de vuelta a Chicago, mamá y papá argumentaron que sería lo mejor para mí, después de lo que sucedió durante el ataque de Nueva York, no les agradó la idea de que siguiera viviendo en la ciudad. Luego de dos horas y media de viaje, el avión aterrizó. Tomamos un taxi con dirección a la calle Hinton #60 N en el barrio de Lincoln, el recorrido fue bastante largo y cansado, cuando por fin llegamos a casa, bajé del auto y tomé el equipaje que podía llevar entre mis dos manos.
La casa tenía un aspecto diferente, al parecer mis padres habían hecho remodelaciones y decoraciones en el exterior. Cuando abrí la puerta, algunas cosas estaban en distintas posiciones, la pintura de color durazno claro fue reemplazada por un tono blanco que le daba más luz al interior.
—Creo que me equivoqué de casa. —dejé mis maletas en el suelo y solté una pequeña risita.
—Hicimos algunos cambios, movimos de lugar algunos muebles y otras cosas más... —afirmó mi padre, al mismo tiempo que dejaba en el suelo el resto del equipaje.
—Voy a ordenar comida rápida. Deben de tener hambre. —comentó mi madre mientras se dirigía a la cocina.
Durante todo el día estuve hablando y conversando con mis padres acerca de los cambios que había notado en la ciudad de Chicago. A la mañana siguiente, me desperté por la música que estaba sonando en el estero de papá, por un instante creí que aún estaba en Nueva York, pero me di cuenta de que no fue así cuando comencé a escuchar The Winner Takes It All de ABBA, solo había una persona en todo el lugar que le encantaba despertarse a las siete de la mañana para poner música, exacto, mi padre. Cosa que no se podía hacer en Manhattan por las reglas que tenían los edificios. Caminé hacia mi balcón, abrí la puerta y observé a mi mamá de rodillas, arreglando sus flores en el jardín, acción que solía hacer cada fin de semana pues le encantaba la jardinería porque le recordaba a California y al abuelo.