Era hora del receso, Camila y Álvaro estaban conversando, “actualizándose”, como le llamó Álvaro.
-Nosotras terminamos el trabajo ayer, gracias a Dios.- Dijo Camila levantando los brazos en victoria.
-Es para el lunes y Alex no quiere terminar con el trabajo hasta que crea que está perfecto, así yo le diga que ya tenemos ganada una calificación alta. Ya estoy cansando.
-Yo me acosté, Lauren escribió, me leyó, después opinó y agregó algunas cosas. Creo que nos va a ir bien. –Dijo Camila satisfecha.
-Casi ni te he visto los últimos días. Pasaste más tiempo lejos de mí este mes que en toda tu vida.
Camila reflexionó sobre eso.
-Eso parece ser cierto. –Comentó ella sintiéndose culpable.- ¿Qué harás después de clases?
-No sé. Probablemente vaya a la biblioteca otra vez. Paso tanto tiempo ahí que ya me siento parte de los muebles.
-Deja de exagerar. Estarás libre la semana que viene de ese trabajo y todo volverá a la normalidad.
-Válgame Dios…
El chico fue interrumpido cuando el celular de Camila comenzó a sonar, su tono Bach para desconocidos. Camila frunció el ceño. Era muy raro recibir llamadas de extraños. La verdad eso nunca pasaba. Sabía que no era Lauren, ya que ahora ella tenía su propio ringtone.
-¿Hola? –Dijo ella.- Con ella hablas. ¿Sarah? Oh, sí, lo recuerdo. –sonrió.- …¿En serio? –Frunció el ceño en frustración.- No puede ser. Mis papás están de viaje y regresan la semana que viene. ¿Está bien si yo te llamo cuando ellos regresen? –Esperó la respuesta.- Está bien. Gracias. –Respondió, finalizando la llamada.
-¿Tus papás están de viaje? –Preguntó Álvaro.
-No. Era la chica de la agencia de intercambios. –Respondió Camila guardando nuevamente su celular.- Dijo que encontró una agencia americana especializada en ciegos.
Los hombros de Álvaro cayeron. “¿Otra vez este asunto?” se preguntó él.
-¿Y por qué mentiste? –Volvió a preguntar. Un poco de esperanza de que Camila hubiera desistido de la idea que brillaba en su tono.
-No sé. –Respondió encogiéndose de hombros.
Ella sabía la respuesta, sus pensamientos volaron hacia Lauren. Pero la imagen fue ligeramente apagada cuando la voz de Keaton invadió sus oídos.
-¡Hey! –Dijo el chico saludando.
Camila se encogió en su lugar.
-Hola. –Respondió Álvaro seco.
-¿Vieron a Lauren por ahí? –Preguntó una vez más, sin por lo menos fingir interés en los dos. Camila amó y odio a la vez la situación. Él no quería saber de ella. Perfecto. ¿Pero qué quería con Lauren?
-Fue al baño. –Respondió Álvaro.
Keaton se recostó a una pileta al lado de ellos, llevando sus manos a los bolsillos.
-Qué bueno. Quiero hablar con ella.
Camila encogió sus manos en puños perfectos. Sus nudillos quedando blancos.
-Ella es bien gata, ¿no, Álvaro? –Preguntó el chico. El asunto siendo extremadamente desagradable para Camila. Ella no quería presenciar a dos adolescentes en llamas comentando los atributos de Lauren.
-Ajá. –Murmuró Álvaro en respuesta, sin querer profundizar la conversación.
Camila agradeció mentalmente por eso.
ESTÁS LEYENDO
In Your Eyes
FanfictionOscuridad. Así como a algunos les gusta, a algunos no. Otros solamente tienen que convivir con ella. Camila va a descubrir el mundo a través de los ojos de otra persona. Historia Original: http://www.wattpad.com/story/25089422-in-your-eyes
