Escribo con la esperanza de olvidarte, de sacar de adentro todo lo que he sentido.
Tal vez escribo esperando que un día me leas. Para que no me olvides, para no olvidarte, para que nuestra historia no se vuelva olvido.
Y a medida que te escribo, me voy volviendo letras, desintegrando en palabras. A veces queriéndote menos, en ocasiones extrañándote más.
¿Qué sentido tiene escribir si no estás conmigo? Pero aun así, sigo manchando con tinta cada retazo de papel que cae en mis manos, tratando de olvidarte, pero ¿qué creés? No te olvido.
Dedicado a: Mi musa.
