– Foto, foto, foto – gritaba un hombre con anteojos y cabello azabache, sosteniendo una cámara entre sus manos e intentando que el bebé en la cuna se mantuviera atento ¡Misión imposible! El bebé movía sus manitas intentando agarrar el aparato y su cuerpito imitaba los movimientos de su padre – quieto bebé, o sino vendrá tu mamá y te hechizará por no obedecer – el bebé frunce el ceño, disconforme ante la 'amenaza' y se enfurruño.
– Deja de amenazar al bebé - llegó diciendo una pelirroja entrando al cuarto del pequeño – ven acá, amor – estiro sus brazos, tomo al bebé y lo acogió en su regazo – no le hagas caso a ese hombre feo – acaricio su naricita frotándola con la suya y luego miro a su esposo y frunció el ceño – ¿por qué no tomas la foto con una cámara mágica?
– Es que quería una foto sin movimiento – respondió haciendo un puchero.
– Ay, amor. Es un bebé, no se mantendrá mucho tiempo quieto. Además, lo hará menos, si su padre está gritando y saltando alrededor de él – el pelinegro asintió, dándole la razón a su mujer – ven vamos abajo, ya llegaron.
– ¿En serio? – dijo emocionado - ¿Por qué no me lo dijiste apenas entraste? – no escucho la respuesta, solo esquivo a la mujer y bajo a toda velocidad. Luego de unos segundos, se escuchó la palabra "hermanos" y unos cuantos golpes, dándole a entender que eran de esos tipos de abrazos entre los hombres que duelen un poco, pero que expresan todo el cariño.
La pelirroja miro al bebé entre sus brazos, que tenía una sonrisa divertida en su regordete rostro, como si entendiera la situación – tu padre no cambia – dijo y se dirigió a la planta baja.
– Oh, pero si aquí está la belleza de esta casa – dijo uno de los recién llegados – y por supuesto no hablo de ti, pelirroja – se acercó a la mujer y le arrebato al bebé de los brazos sin pedir permiso – Hola, eres una cosita, mira ese cabello, esos ojazos y esa sonrisa. Eres un bombón – acercó su boca al diminuto oído y le susurro – cuando seas grande te enseñare a conquistar, esa herencia familiar no se puede desperdiciar – el bebé rio gustoso, lanzando una mirada picara, como aceptando todo lo que le decían.
– No le estés metiendo ideas a mi hijo – exclamó la pelirroja, alejando la cara del hombre del oído del pequeño.
– Yo no le estoy diciendo nada malo, pelirroja – se defendió, alzando su brazo libre en posición de 'soy inocente'.
– Más te vale, cuídenlo – luego, beso en la mejilla a los dos recién llegados y se fue a la cocina.
– No acapares al bombón y dámelo, quiero cargarlo – exigió el otro invitado.
– ¡No!, es mio, exclusivamente mio – declaro – ¿sí o no, pequeño?
– Que me lo des, tú solo sirves para corromper a las personas – se acercó y el bebé instintivamente estiro sus bracitos.
– La traición, hermano, la traición – chilló completamente indignado ante la reacción del pequeño, cedió al bebé a su compañero y cayó en el sofá luciendo abatido.
– Y yo que pensaba que el dramatismo venia solo de familia – comento la pelirroja, que venía con una pequeña torta en sus manos – creo que te has juntado mucho con James, Sirius.
– Ey – se quejó el pelinegro.
– Sabes que es verdad, cariño – le dijo, mientras arreglaba en una mesita de la sala, el pastel, y donde previamente había colocado vasos y jugo de calabaza.
– Este pequeño ya cumpliendo su primer añito, se ha puesto tan grande – dijo Remus que sostenía al pequeño y lo hacía reír haciéndole carantoñas.
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H.J.P.E & G.M.W.P (one shots)
FanfictionMini historias de mi pareja favorita de Harry Potter, Harry y Ginny, según me dé mi inspiración. Algunas pueden ser apegadas al canón u otras en universos alternos. Todos los personajes pertenecen al mundo mágico de Harry Potter creado por JK Rowlin...